Turismo Carretera
A 50 años de la gesta imbatible del '7 de Oro' de Roberto Mouras con Chevrolet
Se cumplió medio siglo de la racha de seis triunfos consecutivos conseguida por Roberto Mouras con el emblemático Chevrolet del Turismo Carretera, una marca histórica que continúa vigente en la categoría.

La historia del Turismo Carretera guarda capítulos memorables que trascienden el paso del tiempo, y pocos se mantienen tan vigentes como la emblemática racha protagonizada por Roberto Mouras al mando del recordado '7 de Oro'. A medio siglo de aquella gesta deportiva, el hito técnico y competitivo alcanzado por el piloto de Carlos Casares con la marca Chevrolet continúa sin ser superado dentro de la categoría más antigua del país.
El nacimiento de un mito mecánico
Durante el campeonato de 1976, la estructura comandada por los preparadores Jorge Pedersoli y Omar Wilke dominó los parciales iniciales con una coupé Chevy roja que utilizaba la Comisión de Concesionarios de General Motors. En esa primera etapa, Mouras construyó una contundencia inusual que lo posicionó rápidamente como el principal candidato a quedarse con la corona, luciendo el número 7 en sus laterales tras finalizar en esa posición en la tabla general del año anterior.
Pese a la efectividad demostrada en pista, la terminal automotriz decidió entregar una unidad flamante para la continuidad del certamen. Lejos de frenar el andar arrollador, el cambio potenció el dominio del binomio técnico y del piloto bonaerense. El vehículo estrenó una tonalidad dorada que respondía al patrocinio principal de una reconocida marca de bebidas espirituosas, consolidando un apodo popular que el ingenio de los fanáticos inmortalizó para siempre como el '7 de Oro'.
Una racha de triunfos sin equivalencias
La secuencia de victorias consecutivas se inauguró el 9 de mayo de 1976 en la Vuelta de Bahía Blanca y se extendió de manera implacable a lo largo de los meses siguientes. El paso triunfal continuó en la Vuelta de Las Flores disputada en San Miguel del Monte, la Vuelta de Olavarría, el Gran Premio del Llano, una nueva presentación en San Miguel del Monte y un segundo triunfo en Olavarría concretado el 10 de octubre de aquel año.
Con este registro, Mouras hilvanó seis éxitos en forma consecutiva, una marca absoluta para el Turismo Carretera que ningún otro exponente pudo igualar desde entonces. A pesar del abrumador dominio en cantidad de victorias parciales, el título de aquella temporada quedó en manos del equipo oficial Ford, cuya regularidad encabezada por Héctor Gradassi con el tradicional modelo Falcon prevaleció en la suma de puntos del certamen general.
El legado en la categoría
El paso de los años reacomodó el destino deportivo de Mouras dentro del automovilismo nacional. Tras un impasse en su participación dentro de la categoría, el piloto regresó para dominar la primera mitad de la década del ochenta, logrando un tricampeonato consecutivo entre 1983 y 1985, en esa oportunidad a bordo de una unidad Dodge.
Su trayectoria competitiva se mantuvo en la primera plana hasta su trágico fallecimiento ocurrido en 1992 durante la disputa de la Vuelta de Lobos, precisamente al volante de un Chevrolet. Medio siglo después de aquella exhibición conductiva y técnica, el recuerdo del '7 de Oro' permanece intacto como uno de los capítulos más extraordinarios y difíciles de replicar en la historia grande del automovilismo argentino.