AUTOMOVILISMO NACIONAL
A dos décadas de un agosto histórico para el deporte argentino: el adiós de Juan María Traverso y el inicio de Lionel Messi
En agosto de 2005, con diez días de diferencia, el automovilismo nacional despidió a una leyenda viviente del Turismo Carretera mientras el fútbol argentino recibía al capitán en su estreno con la Albiceleste.

El mes de agosto del año 2005 dejó una marca indeleble en la historia del deporte argentino al coincidir dos acontecimientos de dimensiones extraordinarias con apenas diez días de diferencia. Mientras el automovilismo nacional sufría la pérdida definitiva de uno de sus máximos referentes en las pistas, el fútbol internacional presenciaba los primeros pasos de quien se convertiría en el capitán y símbolo indiscutido de la Selección Argentina.
El final de una era en el Turismo Carretera
La despedida de Juan María Traverso del deporte motor profesional ocurrió el domingo 7 de agosto de 2005 en el autódromo de Olavarría. El piloto de Ramallo había completado la actividad clasificatoria del sábado a bordo de su habitual unidad Torino dentro del Turismo Carretera, pero optó por no disputar su respectiva serie dominical, comunicando de manera abrupta su decisión de no continuar compitiendo.
“No tengo ganas de correr”, fue la frase elegida por el multicampeón aquella mañana en el trazado bonaerense, antes de oficializar su retiro definitivo al día siguiente. De esta manera, el automovilismo argentino clausuraba una trayectoria deportiva sumamente extensa y exitosa que se había puesto en marcha de manera formal en el año 1971.
Una campaña marcada por los títulos múltiples
Al momento de descenderse del habitáculo de competición por última vez a los 54 años, el “Flaco” acumulaba una vitrina envidiable compuesta por 16 campeonatos nacionales en las categorías más competitivas del país. Su cosecha incluyó seis coronas en el Turismo Carretera, siete títulos en el TC2000 y tres consagraciones en el Top Race, consolidándose como uno de los íconos populares más importantes de la historia del deporte motor.
La magnitud de su campaña trascendió los propios resultados estadísticos, moldeando una personalidad indomable y un estilo de conducción audaz que cautivó a varias generaciones de fanáticos de los fierros. Su repentino adiós en Olavarría dejó un vacío difícil de llenar en el parque automotor de la máxima categoría nacional.
El nacimiento de otra leyenda en Budapest
Exactamente diez días después de aquel histórico retiro automovilístico, el calendario deportivo ofreció la contracara exacta con el debut oficial de Lionel Messi en la Selección Argentina mayor. El 17 de agosto de 2005, con apenas 18 años de edad, el delantero rosarino fue convocado por el entonces director técnico José Pekerman para disputar un encuentro amistoso frente a su par de Hungría en la ciudad de Budapest.
El estreno del joven atacante estuvo lejos de ajustarse a un guion idealizado, ya que debió abandonar el campo de juego de manera prematura. Tras ingresar desde el banco de suplentes durante el transcurso de la etapa complementaria, Messi vio la tarjeta roja apenas 47 segundos más tarde a raíz de un forcejeo con el defensor húngaro Vilmos Vanczák.
Dos caminos cruzados por la historia grande
Aquel accidentado bautismo internacional inauguró un recorrido de más de dos décadas defendiendo la camiseta Albiceleste. Lejos de quedar condicionado por el episodio inicial en tierras húngaras, el delantero construyó una carrera plagada de consagraciones que incluyó la capitanía permanente del equipo nacional y la obtención de la Copa del Mundo.