Fórmula 1
A un año de la maniobra de Franco Colapinto en el GP de Estados Unidos que desató la tensión interna en Alpine
Se cumple un año del Gran Premio de Estados Unidos de 2025, donde el piloto argentino ignoró una orden de equipo sobre el cierre en el Circuito de las Américas y superó a Pierre Gasly.

El 19 de octubre de 2025 quedó grabado como una de las jornadas más particulares en el paso de Franco Colapinto por la Fórmula 1. Durante las vueltas finales del Gran Premio de Estados Unidos, disputado en el Circuito de las Américas de Austin, el piloto argentino desobedeció una directiva directa de la escudería Alpine y protagonizó un adelantamiento sobre su compañero de equipo, Pierre Gasly, que abrió un intenso debate interno.
La orden desatendida y el contexto de carrera
La secuencia se desencadenó en el tramo decisivo de una competencia compleja para el garaje francés. Colapinto transitaba inmediatamente detrás de Gasly, pero contaba con un compuesto de neumáticos más nuevo y un ritmo superior que le permitía limar diferencias metro a metro. A esa variable táctica se sumaba una amenaza directa desde atrás: el Sauber conducido por Gabriel Bortoleto presionaba fuertemente a ambos monoplazas.
Ante este panorama, desde el muro de boxes le indicaron al piloto del auto número 43 que mantuviera la posición y se abstuviera de arriesgar una maniobra de ataque. La respuesta al micrófono abierto no tardó en reflejar la disconformidad del argentino con el planteo estratégico: '¿Qué? ¿Mantener posiciones? Pero si va lento', cuestionó, convencido de que su velocidad real justificaba el intento de sobrepaso.
La ejecución de la maniobra y el cierre en pista
Lejos de acatar la directiva, Colapinto buscó el hueco y concretó la acción en la primera curva durante la vuelta 54 de las 56 pactadas. El movimiento le permitió ubicarse por delante del francés. Al caer la bandera a cuadros, el argentino completó la prueba en el decimoséptimo lugar, mientras que Gasly culminó decimonoveno, luego de ser rebasado también por el brasileño Bortoleto.
Desde la perspectiva técnica y operativa, la postura de Alpine tenía argumentos vinculados a la gestión de combustible y al control del desgaste en un momento donde los punteros de la competencia se aproximaban para realizar el rebase correspondiente a la vuelta perdida. La directiva buscaba evitar fricciones internas que pusieran en riesgo el final del fin de semana.
La postura del equipo y la revisión posterior
Sin embargo, el argumento de Colapinto se basaba en la necesidad de defenderse de Bortoleto y aprovechar un ritmo superior que el equipo no estaba capitalizando en pista. La reacción dirigencial no se hizo esperar: Steve Nielsen, director ejecutivo de la estructura, manifestó públicamente la decepción del grupo ante el incumplimiento de las normas internas y adelantó que la situación sería analizada de puertas para adentro.
Días más tarde, en la previa del Gran Premio de México, el propio piloto reconoció públicamente que las instrucciones estratégicas del equipo deben cumplirse rigurosamente, más allá de la lectura táctica que se realice desde el habitáculo en plena lucha por las posiciones.
El presente de la categoría
A un año de aquel episodio que exhibió el carácter competitivo del representante nacional, la máxima categoría del automovilismo mundial continúa su calendario. La acción en pista continuará próximamente con la disputa del Gran Premio de Estados Unidos en el Autódromo Hermanos Rodríguez y posteriormente en el Gran Premio de São Paulo.