Fórmula 1
Adrian Newey analiza el presente de Aston Martin y reconoce que Honda está un paso atrás en 2026
El director técnico de la escudería británica destacó el crecimiento interno en la fábrica de Silverstone, pero admitió que el motorizador japonés aún necesita tiempo para alcanzar el nivel esperado en la actual temporada.

El arranque de la temporada 2026 en la Fórmula 1 ha presentado múltiples desafíos para la alianza conformada por Aston Martin y Honda. En medio de un calendario exigente, las miradas están puestas en el proceso de reestructuración interna que encabeza Adrian Newey desde su rol de máximo responsable técnico y directivo en la sede de Silverstone. Lejos de esquivar los inconvenientes públicos que ha evidenciado el monoplaza AMR26 en las primeras fechas, el ingeniero británico ofreció una radiografía detallada sobre el momento que atraviesa la estructura.
Un clima interno renovado en la fábrica
Durante las instancias oficiales desarrolladas en el Circuito de las Américas, Newey remarcó que las dificultades lógicas en pista contrastan de manera directa con el dinamismo que percibe puertas adentro en las oficinas de diseño e ingeniería. Según su perspectiva, la atmósfera laboral ha mejorado de forma sustancial, promoviendo un intercambio constante de conceptos entre los departamentos y reflejando jornadas de trabajo intensas orientadas a acelerar el desarrollo del bólido.
El directivo comparó este escenario inicial con su desembarco en Red Bull Racing dos décadas atrás. Señaló que ambas organizaciones compartían antecedentes similares marcados por procesos prolongados de inestabilidad institucional, modificaciones en la plana mayor y cambios de propietarios que dificultaban la cohesión operativa. Para Newey, el desafío principal consiste en disolver las barreras internas de comunicación y consolidar una cultura corporativa uniforme, un objetivo en el que asegura estar avanzando a paso firme.
La evaluación sobre el motorizador japonés
En el plano estrictamente mecánico, la relación con Honda representa uno de los ejes fundamentales de este ciclo técnico. Newey reconoció que el fabricante nipón se encuentra actualmente un escalón por debajo del punto en el que se encontraba Red Bull cuando adoptó sus unidades de potencia en 2019. No obstante, recordó que aquel momento se produjo cuatro temporadas después del retorno formal de la marca a la categoría en 2015, lo que pone en perspectiva el año inaugural de esta nueva etapa conjunta.
El ingeniero evitó profundizar en datos confidenciales amparado en la protección de la propiedad intelectual de ambas compañías, aunque admitió que la marca de motores ha mostrado cierta frustración ante la magnitud del progreso logrado durante el transcurso del año. Pese a esto, valoró la determinación y el caudal humano disponible en la firma asiática, manifestando plena confianza en su capacidad para descifrar las complejidades del actual reglamento de unidades de potencia.
El panorama deportivo y los próximos desafíos
En el aspecto estrictamente competitivo, el equipo ha transitado un certamen cuesta arriba, donde el octavo puesto obtenido por Fernando Alonso bajo condiciones de lluvia en el Gran Premio disputado en suelo malayo ha funcionado como el hito más destacado hasta el momento. Si bien posterior a esa cita se vivieron fines de semana complejos donde el rendimiento estuvo por debajo de las expectativas iniciales, el inicio de la actividad en Austin mostró a Fernando Alonso y Lance Stroll instalados en la zona media durante las primeras prácticas libres.