Infraestructura y categoría reina
Avanzan las obras en el Autódromo de Buenos Aires con pruebas de asfalto y la mira en la Fórmula 1
Los trabajos en el circuito porteño superan el 60 por ciento de avance tras las pruebas con el asfalto definitivo. Las gestiones para el retorno de la máxima categoría continúan en paralelo con la llegada del MotoGP.

Las tareas de remodelación en el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez alcanzaron un hito técnico relevante al concretarse las primeras pruebas con el asfalto definitivo sobre la pista. Estos trabajos forman parte de un plan de renovación integral que ya supera el 60 por ciento de avance, cuyo objetivo principal es modernizar el predio para albergar eventos internacionales de primer nivel, incluyendo la aspiración institucional de concretar el regreso de la Fórmula 1 a la Argentina.
Detalles técnicos y supervisión internacional
Las pruebas de pavimentación se concentraron en un sector de 120 metros correspondientes al sobreancho de la tercera curva, específicamente en las áreas destinadas a las vías de escape. En dicha zona se evaluaron el rendimiento de la maquinaria, la calibración de los equipos y la performance del material bajo la atenta supervisión de un especialista enviado por Tilke Engineers & Architects, la prestigiosa firma de ingeniería responsable del diseño de numerosos circuitos de la máxima categoría a nivel global.
La ejecución de las labores estuvo a cargo del equipo de Autopistas Urbanas (AUSA), utilizando la mezcla homologada denominada AM3-AC19 para la primera capa asfáltica, con un espesor de ocho centímetros. El procedimiento se desarrolló de manera sincronizada empleando tres equipos de transferencia, tres terminadoras y seis rodillos compactadores, un despliegue operativo diseñado para auditar el comportamiento del compuesto antes de su aplicación masiva en la totalidad del trazado.
Magnitud de la inversión y cambios en el trazado
De acuerdo con los datos técnicos del proyecto, se prevé la utilización de un total de 43.000 toneladas de asfalto para pavimentar tanto la pista principal como sus respectivos sobreanchos. Esta intervención se despliega sobre un predio de más de 200 hectáreas, configurando la transformación estructural más importante en la historia del escenario porteño desde su inauguración oficial el 9 de marzo de 1952.
El diseño definitivo del circuito incluye modificaciones sustanciales, como la construcción de una nueva horquilla proyectada en el espacio que anteriormente ocupaban una tribuna y el kartódromo, pensada específicamente para cumplir con las exigencias técnicas de eventuales competencias de la Fórmula 1. Asimismo, avanza la construcción de un túnel a la altura de la curva 1 para vincular la avenida Roca con la zona de boxes y reorganizar el flujo vehicular interno.
Gestiones diplomáticas y el contexto internacional
En el plano institucional, las gestiones para repatriar a la máxima categoría automovilística —ausente del país desde el 12 de abril de 1998, cuando el alemán Michael Schumacher se impuso a bordo de una Ferrari— siguen su curso a través del Gobierno porteño y del promotor local, el Grupo OSD encabezado por Orly Terranova. Las negociaciones comerciales se canalizan mediante Formula One Management (FOM), responsable de los derechos de la categoría.