GT WORLD CHALLENGE EUROPE
Ben Green y Thierry Vermeulen ganaron con Ferrari en Zandvoort
El binomio de Emil Frey Racing se impuso en la segunda carrera disputada en los Países Bajos, tras una intensa lucha interna y una neutralización clave que definió la competencia.

La segunda competencia del GT World Challenge Europe en el circuito neerlandés de Zandvoort entregó un desenlace atrapante que devolvió a Emil Frey Racing a lo más alto del podio. La victoria quedó en manos de la tripulación del Ferrari número 69, integrada por Ben Green y Thierry Vermeulen, quienes supieron capitalizar un momento estratégico clave de la carrera para doblegar al resto de los competidores en una disputa directa entre los vehículos de la estructura suiza.
El quiebre de la carrera tras la neutralización
Desde el comienzo, la prueba estuvo dominada por el auto hermano, el Ferrari número 14, que había partido desde la <i>pole position</i> gracias al rendimiento de Konsta Lappalainen. El finlandés logró contener los embates iniciales, secundado de cerca por Ben Green, quien había superado rápidamente al McLaren de Louis Prette del equipo Garage 59 para instalarse en la segunda colocación y armar un férreo bloque de vanguardia para Emil Frey.
El panorama cambió de manera radical superados los primeros diez minutos de competencia, cuando la dirección de carrera ordenó una neutralización mediante el régimen de Full-Course Yellow debido a un despiste del Porsche de Lionspeed GP que terminó atascado en la leca. En el relanzamiento, la reacción inmediata de Green contrastó con la vacilación de Lappalainen. Esa maniobra precisa le permitió al piloto británico saltar a la punta de la competencia de manera definitiva.
Gestión impecable en la segunda mitad
Con el liderazgo consolidado tras el paso por los boxes, el equipo realizó una detención sincronizada que le devolvió la pista a Thierry Vermeulen con aire limpio al frente. El neerlandés completó un stint sin fisuras ante su público, cruzando la bandera a cuadros con una diferencia de 3,7 segundos y convirtiéndose en el primer piloto local en ganar de manera absoluta en Zandvoort desde la temporada 2014.
Detrás de los vencedores, el podio se completó con movimientos tácticos muy disputados en el pelotón de punta. El Porsche número 80 de Lionspeed GP, gracias a una labor sobresaliente de sus mecánicos en la parada obligatoria, logró colarse entre los autos de Emil Frey. Con este resultado, la dupla integrada por Ricardo Feller y Bastian Buus escaló hasta lo más alto del campeonato general, perfilándose como una de las referencias de cara a la definición del certamen.
Lucha abierta por el título de la Sprint Cup
El tercer escalón del podio quedó para el otro Ferrari de Emil Frey Racing, el número 14 conducido por Lappalainen y Matteo Cairoli. En tanto, la cuarta colocación recayó en el BMW número 46 del equipo WRT, tripulado por Max Hesse y Valentino Rossi, que debió sobreponerse a un retraso inicial en la partida antes de recuperar su posición de origen, ayudados por una detención en boxes rapidísima de 48,2 segundos.
Por su parte, el AF Corse de Arthur Leclerc y Thomas Neubauer cruzó la meta en la quinta posición, ratificando la regularidad que los mantiene firmes en la conversación por la corona. Con estos resultados, el campeonato de la Sprint Cup promete una definición sumamente cerrada en el Circuit de Barcelona-Catalunya, donde hasta ocho tripulaciones llegarán con chances matemáticas de alzarse con el título.