Fórmula 1
Carlos Sainz fue penalizado en Bakú tras infringir dos veces las banderas amarillas
El piloto de Williams sufrió una sanción de cinco posiciones en la grilla del Gran Premio de Azerbaiyán luego de ser encontrado culpable de ignorar las advertencias reglamentarias durante la clasificación.

El fin de semana del Gran Premio de Azerbaiyán sufrió un giro reglamentario decisivo para las aspiraciones de Williams dentro de la Fórmula 1. Carlos Sainz fue castigado por los comisarios deportivos con una penalización de cinco puestos en la grilla de salida, un duro golpe que echa por tierra la que se perfilaba como la mejor ubicación de partida para la estructura británica en lo que va de la temporada.
El origen de la sanción y la reincidencia en un mismo día
La infracción que desencadenó el castigo formal ocurrió durante la tercera y última fase de la sesión de clasificación en el circuito callejero de Bakú. Los comisarios determinaron que el madrileño no redujo la velocidad de manera suficiente al encontrarse con banderas amarillas desplegadas en el sector de la curva 3, desatendiendo las directrices de seguridad obligatorias establecidas por la categoría.
Lo llamativo de la jornada es que no se trató de un episodio aislado. Horas antes, durante la disputa de la práctica matutina del viernes, el propio Sainz ya había sido convocado ante las autoridades por una situación idéntica en la curva 4. En aquella oportunidad anterior, el panel de comisarios aceptó que existían circunstancias atenuantes debido al escaso margen temporal entre el parpadeo de la señalización y el ingreso del monoplaza al sector, lo que le permitió zafar de la sanción severa y conformarse con una reprimenda.
El análisis técnico de los comisarios y el intercambio con el equipo
Sin embargo, el escenario de la clasificación resultó completamente distinto y sin margen para defensas similares. La investigación posterior reveló que el muro de boxes de Williams le había entregado al piloto una advertencia anticipada sobre la presencia de inconvenientes en el sector previo, nombrando explícitamente al McLaren de Lando Norris detenido en la zona.
La transcripción interna divulgada por las autoridades expuso que el equipo le indicó la necesidad de levantar el pie del acelerador y completar el giro con precaución. No obstante, una posterior indicación de pista libre confundió el panorama operativo dentro del habitáculo.
Ante el tribunal deportivo, el corredor argumentó que su intención consistía en realizar un levantamiento global que abarcara de manera generalizada las zonas consecutivas de advertencia, descartando la necesidad de frenar bruscamente sobre la recta y confiando en que el peligro ya se encontraba despejado.
Los comisarios desestimaron esta justificación técnica al considerar que la normativa deportiva es estricta frente a la reincidencia y exige una desaceleración indiscutible al cruzar por los paneles iluminados, independientemente de la lectura táctica que intente hacer el competidor sobre el estado de la pista.
Consecuencias directas en la estructura y el campeonato
Esta pérdida de lugares en la formación de partida trunca el avance que Williams venía consolidando en el trazado azerí. Hasta antes de esta resolución oficial, el mejor puesto de partida del año para la escudería pertenecía al undécimo lugar conseguido por Alex Albon en las calles del Principado de Mónaco.