Fórmula 1
Carlos Sainz fue sancionado con cinco lugares en la grilla del Gran Premio de Azerbaiyán
Tras una sólida actuación en la clasificación con las nuevas mejoras de Williams, el piloto español recibió una penalización por no desacelerar bajo bandera amarilla, lo que altera su posición de partida en el circuito callejero.

La actividad oficial de la Fórmula 1 en el circuito callejero de Bakú dejó un duro revés para la escudería Williams y en particular para Carlos Sainz. El piloto español, que había logrado una destacada clasificación al meterse en la fase decisiva de la Q3 y asegurar el noveno puesto en la grilla de partida, fue sancionado por los comisarios deportivos y deberá retroceder en el orden de salida para la competencia.
El motivo de la sanción y la decisión de los comisarios
La penalización llegó luego de que el equipo arbitral encontrara culpable a Sainz de no haber reducido la velocidad de manera reglamentaria al encontrarse con banderas amarillas en la pista. Durante el transcurso de la sesión cronometrada, se exhibieron banderas amarillas simples en los sectores de control número cuatro y cinco, específicamente en el tramo posterior a la curva dos y en la aproximación a la curva tres, zona donde Lando Norris había sufrido una salida de pista.
Tras convocar al piloto y a un representante de la estructura técnica de Williams, y tras analizar exhaustivamente los datos de telemetría disponibles, los comisarios determinaron que la maniobra constituyó una infracción directa al reglamento deportivo. Como consecuencia de esto, se le aplicó el castigo estándar previsto en las normativas para este tipo de faltas durante las sesiones de clasificación, consistente en un retroceso de cinco posiciones en la grilla de salida.
El descargo técnico y la postura del equipo
Durante la audiencia, la defensa presentada por el competidor se basó en el concepto de una reducción global de la velocidad en toda la zona afectada. Desde el habitáculo, el madrileño había recibido un aviso explícito por la radio de su equipo que le indicaba la presencia de complicaciones en el sector anterior, por lo que era consciente de la situación en pista.
El argumento técnico expuesto por el piloto señalaba que su intención era demostrar una disminución general del ritmo a lo largo de los sectores consecutivos y no de manera abrupta en plena recta, especulando además con que el vehículo detenido que había originado la incidencia ya no se encontraba en la zona de escape. Sin embargo, las autoridades desestimaron esta interpretación al subrayar que el reglamento exige una reacción medible y significativa de desaceleración en cada sector de control de forma independiente.
Análisis de la telemetría y puntos en juego
Los registros aportados por la telemetría oficial fueron determinantes para cerrar el caso. Los datos demostraron de forma categórica que la reacción del Williams número cincuenta y cinco se produjo únicamente en el sector de control número cinco, mientras que en el sector cuatro no hubo una merma en el ritmo que pudiera asociarse a una respuesta a la señal de advertencia.
De hecho, los análisis confirmaron que en ese mismo sector de control donde regía la advertencia, el español marcó su registro más veloz de toda la sesión. Para los veedores, el levantamiento posterior registrado en el tramo siguiente no convalida la omisión previa, invalidando la teoría de una respuesta global.