Fórmula 1 - Gran Premio de Estados Unidos
Carlos Sainz y Williams sufren en Austin: "No esperamos milagros"
El piloto español admitió que el Williams FW48 carece de competitividad tras finalizar en los últimos puestos de las prácticas libres en el Circuito de las Américas.

El arranque de la actividad oficial para el Gran Premio de Estados Unidos dejó en evidencia el complejo panorama que atraviesa la escudería Williams en la actual temporada de la Fórmula 1. Durante las dos primeras sesiones de entrenamientos libres celebradas en el Circuito de las Américas, en Austin, el piloto español Carlos Sainz y su compañero de equipo, el tailandés Alex Albon, padecieron serios problemas de rendimiento y estabilidad con sus monoplazas bajo el agobiante calor texano.
Lejos de los puestos de vanguardia que dominó Charles Leclerc con su Ferrari al liderar ambas tandas, los pilotos de Grove sufrieron para mantener los coches sobre el asfalto. Sainz concluyó la primera práctica en la decimonovena posición y repitió un complicado desempeño al finalizar vigésimo en la segunda tanda, quedando a más de dos segundos y medio de la punta. Por su parte, Albon experimentó inconvenientes aún mayores que lo relegaron al fondo del clasificador general en ambas salidas a pista.
Frustración en la radio y falta de confianza en el coche
La falta de competitividad generó momentos de evidente tensión dentro del box y a través de las comunicaciones radiales. El madrileño no ocultó su descontento al describir el comportamiento de su unidad en pista, llegando a calificarla directamente como un desastre y manifestando una total carencia de confianza al momento de buscar los límites en las curvas del trazado estadounidense.
En declaraciones brindadas a los medios al concluir la actividad del viernes, Sainz realizó una lectura realista sobre el rendimiento actual del equipo y descartó cualquier tipo de sorpresa milagrosa para el resto del fin de semana en Texas. El español reconoció que el monoplaza se encuentra muy retrasado en la comparativa de la categoría durante este año y que el enfoque principal será acumular información útil para el futuro.
El análisis técnico y el dilema entre el presente y el futuro
Consultado sobre si la escudería ya ha desviado por completo sus recursos hacia el desarrollo y las pruebas de piezas para el coche de la próxima temporada, Sainz aclaró que, si bien hay trabajo en esa dirección, existe una prioridad ineludible en el presente. El piloto señaló que es fundamental comprender con precisión el comportamiento del modelo actual para entender los motivos de su escaso rendimiento antes de pensar en el bólido del año siguiente.
Por su parte, el ingeniero jefe de pista de Williams, Paul Williams, profundizó en los detalles del programa de trabajo implementado durante la jornada. El responsable técnico explicó que la escudería optó por un plan de pruebas innovador y enfocado en el largo plazo ya desde la primera tanda libre, buscando un delicado equilibrio entre la competitividad requerida para el fin de semana y la recopilación de datos orientada al diseño del próximo año.
Asimismo, el ingeniero destacó que el Circuito de las Américas ofrece múltiples oportunidades de adelantamiento, lo que condiciona la estrategia de puesta a punto. Ante este escenario, el equipo centrará sus esfuerzos en analizar el comportamiento del vehículo con altas cargas de combustible y tandas largas, buscando corregir la brecha existente entre la velocidad pura a una vuelta con poca gasolina y el ritmo sostenido en tandas extensas.