AUTOMOVILISMO ADAPTADO
Carlos Tatay deja atrás el motociclismo y apunta al Rally Dakar tras su accidente
El expiloto de Moto2, que sufrió una grave lesión en Portimao que lo dejó en silla de ruedas, reorientó su carrera deportiva hacia las cuatro ruedas con la asesoría de Albert Llovera y el objetivo a largo plazo de llegar a la travesía raid.

La trayectoria deportiva de Carlos Tatay dio un giro radical tras el grave accidente que sufrió a sus 20 años durante una competencia de Moto2 en el circuito portugués de Portimao. Aquella lesión medular dejó al piloto español en silla de ruedas y lo apartó definitivamente de las dos ruedas, el escenario donde proyectaba su futuro profesional. Lejos de abandonar la competición, Tatay decidió rediseñar sus metas a los 23 años y volcarse por completo al automovilismo adaptado.
El paso del motociclismo al karting
Para sostener el vínculo con la velocidad y la adrenalina de la pista, el deportista vendió su parque de motos e adquirió un kart. Esa transición hacia las cuatro ruedas no fue solitaria, ya que contó con el asesoramiento y el respaldo de Albert Llovera, una de las referencias indiscutidas en el desarrollo del automovilismo adaptado a nivel internacional. Con esta nueva herramienta de entrenamiento, Tatay comenzó a familiarizarse con las inercias, las reacciones y la dinámica de conducción desde una perspectiva completamente diferente.
El proceso de adaptación requirió una reconfiguración mental profunda. En declaraciones recopiladas por medios especializados, el piloto admitió que la gestión de la incertidumbre sobre el futuro inmediato fue el obstáculo más complejo durante la etapa de hospitalización y rehabilitación. Comprender que su realidad física había cambiado implicó dejar atrás las comparaciones constantes con su etapa previa en el motociclismo de velocidad y concentrarse exclusivamente en las capacidades operativas que podía desarrollar en su presente.
La mira puesta en la gran travesía raid
El objetivo más ambicioso planteado por el español es disputar en el futuro el Rally Dakar al volante de un vehículo adaptado. Por el momento, esta proyección se mantiene en una fase de preparación y planificación estratégica, ya que no existe una inscripción formal confirmada, ni un equipo estructurado o una fecha exacta para su debut en la exigente prueba sudamericana o en Medio Oriente.
El salto desde los circuitos de velocidad tradicionales hacia una disciplina de resistencia extrema como el rally raid introduce variables técnicas y de comunicación muy estrictas. Al no haber probado todavía un coche de competición en superficies desérticas, Tatay enfatizó que su enfoque principal pasa por perfeccionar la sintonía fina con el navegante. En este tipo de competencias, la fluidez en el intercambio de información dentro del habitáculo resulta determinante para interpretar las referencias del libro de ruta y anticipar los peligros del terreno.
Entrenamiento físico y resistencia mental
Para cumplir con las exigencias físicas que demanda el manejo adaptado y la futura convivencia con el estrés de las etapas maratónicas, el piloto estructuró una rutina diaria rigurosa en su domicilio. Su plan de trabajo incluye sesiones específicas en máquinas de fuerza y una bicicleta adaptada para potenciar la resistencia muscular del tren superior, un factor crítico cuando el cansancio acumulado empieza a cobrar factura.