Turismo Carretera
Castellano analiza el desafío de Rosario y su pelea en la Copa de Oro
A bordo del Dodge Challenger del Galarza Racing, el piloto de Lobería se ubica a 24 puntos de la cima gracias a su regularidad, mientras se prepara para el exigente trazado santafesino.

La tercera fecha de la Copa de Oro del Turismo Carretera encuentra a Jonatan Castellano en una posición expectante, apostando firmemente a la consistencia para mantenerse en la pelea por el título. Con el Dodge Challenger atendido por el Galarza Racing, el representante de Lobería ocupa el lote de vanguardia en el campeonato, situándose a 24 unidades del líder Facundo Chapur a pura regularidad, a pesar de arrastrar la particularidad de haber ganado la Etapa Regular pero adeudar todavía la victoria final en una competencia.
El reto técnico del autódromo Juan Manuel Fangio
El escenario santafesino de Rosario recibirá por primera vez a los vehículos de nueva generación, un factor que altera los parámetros tradicionales de puesta a punto. En la antesala de la actividad oficial, Castellano profundizó sobre las exigencias que planteará el trazado trabado, donde los elementos mecánicos sufrirán de manera constante debido a las características propias de la pista.
Según el análisis del piloto de Lobería, el circuito pondrá a prueba la resistencia de las cajas de velocidades y los sistemas de frenos. Si bien las velocidades finales no alcanzan registros extremos, la repetición de curvas lentas y la necesidad de traccionar con prolijidad multiplican las posibilidades de excederse en los frenajes si no se administran correctamente los límites del vehículo.
El aspecto físico y el peso del vehículo
Otro de los puntos destacados por Castellano pasa por el desgaste físico que deberán afrontar aquellos competidores que no utilizan dirección hidráulica. En un trazado donde el volante no descansa casi en ningún sector del trazado corto, el esfuerzo acumulado a lo largo de las vueltas se convierte en un factor determinante para el rendimiento de los pilotos.
Consultado sobre la posibilidad de incorporar asistencia hidráulica en su Dodge Challenger, el referente de la marca descartó esa alternativa debido al incremento de masa que representaría para la unidad. Al respecto, explicó que cargar entre 12 y 15 kilogramos adicionales afectaría el margen de competitividad, compensando esa dificultad con una ventaja reglamentaria frente a aquellos rivales que ya ganaron y cargan un hachazo de 25 kilos menos en el lastre.
La renovación generacional y la simulación
A pesar de que pocos integrantes del actual parque automotor formaron parte de la última visita del Turismo Carretera a Rosario en 2019, Castellano restó relevancia a la experiencia previa en el asfalto santafesino. Para el experimentado piloto, las herramientas modernas de simulación y la adquisición exhaustiva de datos achicaron considerablemente la brecha que existía tradicionalmente frente a los debutantes.
En sintonía con esto, mencionó el caso de jóvenes valores como Marco Dianda, quienes llegan a los escenarios con una preparación informática y analítica completamente distinta a la de otras épocas, neutralizando la ventaja que otorgaban los años de trayectoria en cada autódromo.