Fórmula 2
Checo Pérez revolucionó las calles de México con un monoplaza de F2 lookeado por Cadillac
El piloto mexicano brindó una exhibición multitudinaria ante miles de fanáticos en el Paseo de la Reforma, en la previa del Gran Premio, al volante de un coche adaptado para simular la estética de la escudería.

La previa del Gran Premio de México vivió una jornada de auténtica efervescencia popular cuando Sergio "Checo" Pérez salió a las calles de la capital para protagonizar una exhibición multitudinaria. Ante miles de fanáticos congregados en el emblemático Paseo de la Reforma, el piloto local giró al volante de un monoplaza adaptado con los colores corporativos de Cadillac, la escudería que marca el rumbo actual de su campaña deportiva en la máxima categoría.
Detrás del atractivo visual del evento se esconde una particularidad técnica vinculada a los tiempos de desarrollo de la estructura. Como la escudería todavía no dispone de chasis históricos propios de Fórmula 1 para este tipo de activaciones, la logística requirió recurrir a una alternativa ya probada en el ámbito cinematográfico: un coche de Fórmula 2 modificado para emular la silueta y la estética de un monoplaza de la máxima divisional.
Ese mismo ejemplar había sido acondicionado originalmente por Mercedes para las filmaciones destinadas a la gran pantalla sobre la categoría. Si bien las prestaciones mecánicas y la acústica del propulsor distan considerablemente de la potencia y el rugido de un motor de Fórmula 1 tradicional, la diferencia pasó desapercibida para la multitud, que respaldó cada pasada con banderas, cánticos y cárteles de apoyo incondicional hacia el ídolo local.
Maniobras, humo y un susto en el circuito urbano
Durante casi dos horas de espectáculo dinámico, Pérez completó aceleraciones a fondo y trompos controlados que cubrieron de densas nubes de humo el asfalto del circuito callejero montado para la ocasión. Sin embargo, la tensión se apoderó brevemente del operativo cuando el vehículo quedó detenido en la rotonda del monumento del Ángel de la Independencia.
En ese instante, un niño logró sortear el perímetro de seguridad para acercarse al monoplaza y conseguir una fotografía junto al piloto mexicano. La inesperada invasión del cordón protector generó incertidumbre sobre la continuidad del show, pero la rápida intervención de los mecánicos permitió reiniciar la unidad con rapidez y devolver el coche a la pista para completar una última tanda antes del cierre.
Presencias institucionales y diseño tricolor
La exhibición no solo sirvió para el lucimiento conductivo del piloto, sino que funcionó como una vidriera para la cúpula directiva del proyecto. El evento contó con la presencia de Dan Towriss, CEO de Cadillac F1; Marcin Budkowski, director de la escudería; y Valtteri Bottas, compañero de equipo de Pérez, quienes acompañaron de cerca las alternativas del despliegue en suelo mexicano.
Además, el corredor aprovechó la ocasión para mostrar en detalle el mono ignífugo que utilizará durante el fin de semana de competencia oficial, confeccionado con una gráfica que rinde tributo a los tonos verde, blanco y rojo de la bandera de su país. Tras las maniobras con el monoplaza de exhibición, la jornada concluyó con un recorrido de honor en el que Pérez compartió caravana junto a una unidad clásica aportada por Cadillac México.