Fórmula 1
Christian Horner rompió el silencio sobre su salida de Red Bull y apuntó contra la nueva conducción
El exdirector de la escudería de Milton Keynes cuestionó el cambio de poder tras la muerte de Dietrich Mateschitz y calificó su despido como una decisión brutal.

Christian Horner volvió a referirse públicamente a su salida de Red Bull Racing y expuso los factores que, desde su perspectiva, derivaron en su desvinculación de la estructura de Milton Keynes. A más de un año de haber abandonado su rol al frente del equipo, el británico señaló que un cambio drástico en la conducción corporativa alteró por completo el equilibrio interno de la compañía.
El impacto estructural tras la pérdida de Dietrich Mateschitz
Durante una entrevista con medios británicos, el exdirector de 52 años profundizó sobre las consecuencias directas que generó el fallecimiento de Dietrich Mateschitz, fundador de la marca de bebidas energéticas, ocurrido en octubre de 2022. Según explicó, la dinámica de poder dentro de la organización transmutó de manera irreversible una vez que la dirección quedó en manos de la nueva plana ejecutiva.
Horner lideró el área técnica y deportiva durante dos décadas, un ciclo sumamente exitoso en el que la escudería conquistó seis campeonatos mundiales de constructores y ocho títulos de pilotos. Estas cifras contemplan las etapas de amplio dominio técnico protagonizadas tanto por el alemán Sebastian Vettel como por el neerlandés Max Verstappen.
La falta de explicaciones concretas y el control interno
A pesar de los antecedentes ganadores y del rendimiento sostenido en la máxima categoría del automovilismo internacional, el exdirectivo aseguró que la nueva cúpula directiva optó por removerlo sin esgrimir argumentos técnicos o deportivos claros. En su análisis, deslizó que existió una percepción interna vinculada a que las decisiones y el manejo cotidiano acumulaban demasiadas atribuciones en su figura.
Asimismo, desestimó por completo los rumores que situaban un supuesto cortocircuito con Max Verstappen o con su padre, Jos Verstappen, como el detonante de la medida. Con total firmeza, ratificó que la directiva actuó por iniciativa propia tras modificar los criterios de gobernanza posteriores a la desaparición física de Mateschitz.
Una salida en un contexto personal adverso
El cese de funciones coincidió temporalmente con un duro momento en el ámbito privado del británico, marcado por el fallecimiento de Beverley Allen, madre de su hija Olivia, tras transitar una prolongada enfermedad. Horner reconoció que asimilar la forma en que se produjo su salida del garaje le resultó sumamente doloroso y complejo.
En paralelo a la gestión deportiva, su rol abarcaba el desarrollo estratégico de Red Bull Powertrains, el ambicioso proyecto técnico mediante el cual la compañía comenzó a fabricar de forma independiente sus propias unidades de potencia de cara al nuevo reglamento técnico. Por esta razón, consideró que la forma de concluir su ciclo careció del tacto habitual en otras estructuras del paddock, sobre todo teniendo en cuenta que el equipo venía de conseguir la pole position en el gran premio previo.
El vínculo actual y el horizonte de la categoría
Tras dejar atrás la presión política del campeonato mundial, Horner admitió que logró recuperar la estabilidad y priorizar el bienestar de su entorno familiar. Confirmó también que mantiene un diálogo cordial con Oliver Mintzlaff, uno de los máximos responsables de la corporación, quien recientemente le agradeció por haber consolidado los cimientos de la primera victoria obtenida con el motor propio en Bahréin.