Fórmula 1
Colapinto analizó su clasificación en Bakú: el desafío sin succión y los problemas en el Alpine
El piloto argentino logró meterse en la Q3 del Gran Premio de Azerbaiyán y largará décimo. Tras la sesión, detalló las dificultades técnicas con la unidad de potencia y el frenado en el circuito callejero.

La sesión clasificatoria del Gran Premio de Azerbaiyán dejó sensaciones mixtas para Franco Colapinto dentro de la estructura de Alpine. El piloto argentino logró asegurar un valioso lugar en la Q3 tras completar una vuelta límite en el circuito callejero de Bakú, un resultado que le permitirá largar desde la décima posición en la competencia principal, compartiendo la quinta fila de la grilla de partida con el Williams de Carlos Sainz.
El obstáculo de la succión y el rendimiento en recta
A la hora de evaluar el desarrollo de la prueba, el pilarense detalló que uno de los principales condicionantes estuvo en la ausencia de asistencia aerodinámica en las largas rectas del trazado azerbaiyano. Durante las instancias previas, el propio argentino había cumplido roles de apoyo para su compañero de equipo, Pierre Gasly, pero al momento de buscar su registro individual en la fase decisiva debió circular en aire limpio.
Esa falta de rebufo se tradujo en una pérdida neta de velocidad punta que el monoplaza debió compensar en los sectores trabados. Según explicó ante los medios acreditados, resignar entre cuatro y cinco décimas en las rectas obligó a extremar los riesgos en zonas complejas del recorrido, como el paso por el sector del Castillo, donde logró imprimir un ritmo agresivo para sostener las aspiraciones del equipo.
Inconsistencias técnicas y problemas de temperatura
Más allá del esfuerzo conductivo, el fin de semana en Bakú expuso complicaciones de índole técnica que afectaron la estabilidad del Alpine. El piloto señaló que el comportamiento del vehículo mostró irregularidades vinculadas a la gestión de la batería y al fenómeno conocido como clipping, una limitación en la entrega de potencia eléctrica que interrumpió la fluidez en momentos críticos antes de encarar curvas determinantes como la número 15.
A esto se sumaron dificultades persistentes en el sistema de frenado durante las diferentes tandas disputadas en el callejero. De acuerdo con su testimonio, la falta de mordiente en los metros iniciales de desaceleración provocó bloqueos prematuros que elevaron de manera excesiva la temperatura de los neumáticos, perjudiciando la tracción y el paso por curva subsiguiente. En la última vuelta rápida de la Q3, inclusive, debió lidiar con vibraciones derivadas de un punto plano en las cubiertas.
Antecedentes y perspectiva de cara al domingo
El desempeño en la clasificación de Bakú llega precedido por un fin de semana donde el equipo debió trabajar a contrarreloj para ajustar la puesta a punto del monoplaza y resolver los inconvenientes técnicos detectados en las primeras jornadas de ensayos libres, donde también había cerrado entre los diez mejores. La evolución del fin de semana muestra una adaptación constante al trazado urbano.
De cara a la competencia oficial, la estrategia del equipo francés buscará alternativas tácticas que permitan aprovechar cualquier oportunidad de avance en un circuito donde los errores se pagan caro y los relanzamientos suelen modificar el panorama. La décima colocación otorga una plataforma sólida para pelear por unidades en el pelotón intermedio.