Fórmula 1
Colapinto analizó su décimo puesto en Bakú y advirtió sobre las fallas del Alpine
Tras meterse en la Q3 del Gran Premio de Azerbaiyán, el piloto argentino detalló los inconvenientes de frenada y potencia que condicionaron su rendimiento con el Alpine A526.

La sesión de clasificación del Gran Premio de Azerbaiyán dejó sensaciones mixtas para Franco Colapinto dentro de la estructura de Alpine. El piloto argentino logró asegurar un valioso décimo puesto en el circuito callejero de Bakú tras avanzar hacia el último corte cronometrado, una instancia a la que accedió tras una vuelta al límite y un esfuerzo considerable en solitario, sin la asistencia de su compañero de equipo.
Los problemas técnicos en el Alpine A526
A pesar de haber cumplido con el objetivo principal de instalarse entre los diez mejores de la parrilla, el rendimiento del monoplaza dejó baches evidentes que el propio protagonista se encargó de detallar ante la prensa tras bajar del vehículo. Según explicó, el comportamiento del coche en las zonas de desaceleración distó de ser el ideal durante toda la jornada.
El núcleo de la dificultad radicó en la estabilidad durante las frenadas fuertes. El piloto señaló que el eje delantero sufría bloqueos constantes debido a una marcada falta de consistencia en el comportamiento general del auto, lo que derivaba en una sobretemperatura en los neumáticos que terminaba perjudicando el tránsito en el resto de cada curva del trazado azerbaiyano.
Gestión de energía y falta de succión
A estas complicaciones mecánicas se sumó una merma puntual en la entrega de potencia por parte de la batería, un factor determinante en un circuito caracterizado por sus largas rectas donde la velocidad punta resulta vital. Esta limitación energética obligó al equipo a reevaluar los parámetros técnicos junto a su ingeniero de pista, Stuart Barlow, para entender el alcance de la pérdida.
En el plano estratégico dentro de la pista, el desarrollo de la tanda tuvo matices particulares. Mientras su compañero Pierre Gasly —quien se metió séptimo en la grilla— pudo aprovechar referencias y rebufos, Colapinto debió resolver su vuelta rápida sin la ayuda de una succión directa en las rectas principales, tramos en los cuales llegó a ceder entre cuatro y cinco décimas frente a los registros ideales.
El factor estratégico y la superación del obstáculo
Para compensar la pérdida de velocidad lineal en los sectores más rápidos, el piloto apostó por un riesgo calculado en la zona más sinuosa y técnica del trazado, específicamente en el sector del castillo, donde logró marcar parciales muy veloces que le permitieron asegurar el pasaje a la Q3 a pesar de que el último intento cronometrado no mostró la misma fluidez.
Con vistas a la competencia principal, el equipo técnico ya trabaja en el análisis de los parámetros recopilados durante la clasificación. La intención es diagramar una estrategia alternativa que permita optimizar el rendimiento del compuesto y ganar posiciones desde el momento de la largada, aprovechando las oportunidades de sobrepaso que habitualmente ofrece el circuito callejero.
Próximos compromisos en el calendario
La actividad en Bakú continuará con el desarrollo de la competencia final pactada a 51 vueltas sobre el asfalto azerbaiyano. Una vez concluido este compromiso, la Fórmula 1 continuará su recorrido internacional rumbo al circuito de Sepang, en Malasia, donde se disputará la siguiente fecha del campeonato mundial.