FÓRMULA 1
El fuerte enojo de Flavio Briatore contra los comisarios deportivos tras el castigo a Franco Colapinto
El directivo de Alpine dio por cerrado el episodio en Bakú, pero cuestionó duramente la diferencia de criterio arbitral con una maniobra similar protagonizada por Arvid Lindblad.

El paso de la máxima categoría por el circuito callejero de Bakú sigue generando repercusiones dentro del paddock, incluso con la actividad ya instalada en el trazado asiático de Sepang para disputar una nueva fecha del calendario. Si bien desde la estructura de Alpine optaron por dar vuelta la página respecto al rendimiento general y al incidente que protagonizó Franco Colapinto, la figura fuerte del equipo, Flavio Briatore, alzó la voz con dureza para cuestionar el criterio de las autoridades de aplicación.
El eje del reclamo del experimentado directivo italiano pasa por la disparidad en las penalizaciones aplicadas durante la competencia en Azerbaiyán. Mientras que el piloto argentino recibió una sanción de cinco puestos en la grilla de partida para la cita dominical por su responsabilidad en el toque que involucró a Pierre Gasly y Lando Norris, otras maniobras de idénticas características ocurridas en simultáneo no sufrieron ningún tipo de reprimenda reglamentaria.
El foco en la maniobra sin sanción
La principal queja de Briatore apunta directamente al incidente protagonizado por Arvid Lindblad y su compañero de estructura Liam Lawson dentro de la escuadra Racing Bulls. En plena disputa en pista, el joven británico impactó contra el monoplaza de su vecino de garaje, enviándolo a un violento trompo que dañó su unidad, aunque le permitió continuar en competencia hasta cruzar la meta en la séptima colocación para rescatar unidades importantes.
Los comisarios deportivos analizaron aquella acción y decidieron no aplicar sanciones, al argumentar que se trató de una consecuencia directa derivada en cadena por el choque inicial que tuvo como epicentro al competidor argentino. Esa lectura oficial generó una profunda irritación en el garaje de Alpine, donde no entienden cómo dos acciones idénticas terminaron con varas de medir completamente opuestas por parte del tribunal deportivo.
La postura interna en Alpine
Sin cuestionar de manera absoluta la penalización recibida por su propio monoplaza, el directivo italiano exigió coherencia reglamentaria a los veedores de la competencia. Para el responsable del equipo rosado, resulta incomprensible que la falta cometida por Colapinto haya sido castigada con severidad en la grilla mientras que la maniobra calcada de Lindblad sobre Lawson quedó archivada sin consecuencias disciplinarias para el infractor.
Estas declaraciones se suman a una serie de reflexiones internas dentro de la estructura técnica y dirigencial, donde tanto los protagonistas directos como los ingenieros debieron reconstruir el fin de semana para minimizar los daños deportivos. Las revisiones técnicas posteriores y las autocríticas individuales de los pilotos involucrados ayudaron a calmar las tensiones operativas, pero el debate reglamentario abierto por la dirección del equipo mantiene la discusión encendida.
Próximos pasos en la temporada
Con el foco puesto exclusivamente en revertir las sensaciones del fin de semana anterior, la escuadra trabaja en la puesta a punto de los vehículos sobre el asfalto malayo para dejar atrás las polémicas arbitrales y concentrarse en el rendimiento puro. La actividad oficial en pista continuará de acuerdo al cronograma previsto por la categoría internacional.