Fórmula 1
El emotivo momento que vivió un comisario argentino con Franco Colapinto en el Gran Premio de España
Gabriel Andrijciw debutó como oficial de pista en la máxima categoría y protagonizó un cruce inolvidable con el piloto nacional al finalizar la competencia.

El Gran Premio de España de Fórmula 1 dejó imágenes que trascendieron la propia competencia deportiva y se convirtieron en un fenómeno viral en las redes sociales. En el centro de la escena estuvo Franco Colapinto, quien finalizó la carrera en la séptima posición al mando de su monoplaza, y un compatriota suyo que cumplía funciones como oficial de pista en el circuito español.
Un debut inolvidable en la máxima categoría
La jornada dominical marcó el debut oficial de Gabriel Andrijciw como comisario en una competencia de la máxima categoría del automovilismo mundial. Instalado a más de 10.000 kilómetros de su Mendoza natal, el trabajador siguió el desarrollo de la prueba desde un sector externo del trazado ibérico. Como lo hace habitualmente en cada fin de semana de actividad motor, llevó consigo una bandera argentina con la intención de exhibirla si coincidía con algún aficionado o piloto del país.
Sin embargo, el desenlace superó cualquier expectativa previa. Cuando los vehículos reducían la velocidad en su trayecto hacia la zona de tribunas tras completarse la competencia, Colapinto advirtió la presencia del paño celeste y blanco. El piloto detuvo su monoplaza cerca de la posición del comisario y le realizó una seña manual para solicitarle la bandera.
La sorpresa y la reacción del comisario
En declaraciones brindadas tras la repercusión de las imágenes, Andrijciw reconoció que no comprendió de inmediato la intención del corredor. Entre risas, admitió que llegó a pensar que el piloto le pedía pertenencias personales antes de interpretar el verdadero sentido del gesto. La respuesta fue inmediata: le entregó la bandera y, aunque el protocolo y la distancia le impidieron concretar un abrazo, celebró golpeando suavemente el lateral del vehículo mientras el público argentino presente en las gradas acompañaba con cánticos.
“Me hizo sentir como un niñito de diez años”, describió al graficar la magnitud emocional de compartir un instante así con un compatriota, tras radicarse desde hace 26 años en territorio español, primero en la localidad de Alovera, Guadalajara. Su formación como oficial de pista se había consolidado a través de Jarama Race, entidad encargada de proveer el servicio de comisarios para el evento.
El respeto estricto por los protocolos de seguridad
El protagonista de la jornada enfatizó la importancia de mantener las normas de seguridad vigentes en los circuitos internacionales. Aclaró que en ningún momento vulneró los límites establecidos ni ingresó a la pista sin la autorización formal de la dirección de carrera. Los protocolos internacionales exigen una supervisión rigurosa para evitar cualquier tipo de incidente con los monoplazas, incluso en zonas donde el ritmo de marcha ya se encuentra neutralizado o en descenso.
A pesar de la cercanía con el monoplaza y el riesgo inherente a la actividad, Andrijciw sostuvo que no evaluó las consecuencias en ese instante, guiado exclusivamente por la sorpresa del momento. Asimismo, destacó el carisma de Colapinto y la forma en que construyó su camino dentro de la categoría, respaldado por el fervor de los aficionados que siguen cada una de sus presentaciones.