Fórmula 1
El incidente de Franco Colapinto en Bakú desnuda un vacío crítico en el sistema de puntos de penalización de la Fórmula 1
La colisión múltiple protagonizada por el piloto argentino en el circuito callejero dejó en evidencia que la normativa vigente de la FIA muestra inconsistencias para sancionar maniobras con consecuencias graves sin llegar a una suspensión.

Un fin de semana accidentado y un debate reglamentario abierto
El paso de la máxima categoría por el circuito callejero de Bakú dejó mucha tela para cortar, no solo por el desarrollo deportivo de la competencia, sino por las derivaciones disciplinarias que dejó el fuerte incidente protagonizado por Franco Colapinto. El piloto argentino perdió el control de su unidad atendida por la estructura de Alpine y terminó impactando de lleno contra su propio compañero de equipo, el francés Pierre Gasly. La reacción en cadena generada por este despiste también involucró al McLaren de Lando Norris, provocando el abandono prematuro de los tres competidores implicados y obligando a los comisarios deportivos a intervenir de inmediato.
Como consecuencia directa de la maniobra, las autoridades de la carrera determinaron aplicarle a Colapinto una penalización de diez segundos. Sin embargo, al haber quedado fuera de competencia de manera instantánea, la sanción temporal debió transformarse en una medida aplicable para la siguiente cita del calendario: un castigo de cinco puestos en la grilla de partida para la próxima fecha que se disputará en el circuito de Sepang, en Malasia.
Entre la desmedida y la indulgencia: la postura de los protagonistas
Inmediatamente después del accidente, voces autorizadas del paddock expresaron su perspectiva sobre la magnitud del castigo. El británico Lando Norris, uno de los perjudicados directos al ver truncada su carrera, deslizó la posibilidad de una suspensión. No obstante, la gran mayoría de los competidores coincidieron en que aplicar una exclusión por una fecha resultaba una medida desproporcionada para un episodio aislado.
En esa misma línea se expresó el vencedor de la prueba, George Russell, quien al ser consultado sobre la posibilidad de una suspensión para el piloto sudamericano catalogó el hecho como un error menor que derivó en una consecuencia desmesurada. Para el referente de Mercedes, marginar a un competidor por un incidente de estas características habría constituido un castigo excesivo, aunque reconoció que una mera penalización de posiciones en la grilla quizás se ubique en el extremo opuesto de la indulgencia.
El gran punto ciego del carnet por puntos de la FIA
Más allá de la sanción deportiva en pista, el aspecto más llamativo del veredicto emitido por los comisarios deportivos radicó en la ausencia total de puntos de penalización en la licencia del piloto de Alpine. El sistema de puntos acumulativos fue ideado por la Federación Internacional del Automóvil con el propósito claro de castigar la reincidencia y sancionar conductas peligrosas, estableciendo un límite de doce unidades en un período de doce meses que deriva automáticamente en la suspensión por una competencia.
El antecedente inmediato de este rigor punitivo se había registrado cuando Kevin Magnussen alcanzó el umbral crítico, convirtiéndose en el primer piloto en ser marginado bajo este formato para el Gran Premio de Azerbaiyán de la temporada pasada. Asimismo, otros nombres habituales de la parrilla como Oliver Bearman, Max Verstappen y el propio Pierre Gasly se habían visto al borde de la suspensión en distintos tramos de los campeonatos anteriores.