Fórmula 1
El momento más crítico de Alpine en la Fórmula 1: los problemas mecánicos de Franco Colapinto y la lucha por el quinto puesto
El equipo francés atraviesa su etapa más complicada de la temporada 2026 tras los abandonos en Singapur. La sequía de puntos, el avance de Racing Bulls y la investigación interna en Enstone.

La escudería Alpine transita el tramo más delicado de la temporada 2026 en la máxima categoría del automovilismo mundial. El reciente Gran Premio de Singapur encendió las alarmas definitivas dentro de la estructura radicada en Enstone tras un fin de semana marcado por las fallas de fiabilidad en el monoplaza de Franco Colapinto, quien debió abandonar tanto en la competencia Sprint como en la prueba principal desarrollada en el circuito de Marina Bay.
El impacto de la sequía y el avance de los rivales
Este traspié profundizó la mala racha de la escudería francesa en su disputa directa dentro del Campeonato Mundial de Constructores. El equipo satélite de Red Bull, Racing Bulls, aprovechó el bache operativo de los galos y logró arrebatarles la quinta colocación de la tabla general, consolidando una diferencia de 32 puntos a su favor tras sumar de manera consistente en las últimas fechas con sus pilotos Liam Lawson y Arvid Linblad.
La situación contrasta fuertemente con el rendimiento exhibido en la primera mitad del año. En aquel tramo inicial, tanto Pierre Gasly como Franco Colapinto se consolidaron con frecuencia dentro de los diez mejores puestos de cada competencia, posicionándose firmemente como los principales animadores del pelotón posterior a los cuatro equipos dominantes compuestos por Mercedes, Ferrari, McLaren y Red Bull.
Los inconvenientes técnicos en Marina Bay
Durante el fin de semana asiático, la fiabilidad del monoplaza A526 dejó de ser un aliado para la estructura británica-francesa. En la competencia corta sabatina, el piloto argentino sufrió problemas vinculados al motor eléctrico, mientras que el domingo el motivo del retiro definitivo se debió a un fallo en la transmisión, según confirmó el propio deportista al retornar a los boxes.
Por su parte, Pierre Gasly tampoco logró torcer el rumbo adverso al cruzar la meta en la undécima colocación, completando cuatro fechas consecutivas sin sumar unidades para el campeonato. La falta de resultados positivos en los últimos compromisos obligó a la dirección técnica a iniciar una revisión profunda de los componentes mecánicos antes de emprender el viaje hacia el continente americano.
Antecedentes y el cambio de unidad de potencia
El quiebre en la competitividad de Alpine comenzó a evidenciarse luego del receso veraniego, período en el cual la escudería no logró introducir evoluciones significativas a la par del paquete de mejoras estrenado por Racing Bulls en Bélgica. A pesar de haber apostado fuertemente a comienzos de año por la transición hacia las unidades de potencia de Mercedes en reemplazo de los impulsores Renault de Viry-Chatillon —una decisión que en principio había dotado al coche de mayor solidez—, los recientes inconvenientes expusieron vulnerabilidades operativas.
Steve Nielsen, jefe de equipo de Alpine, reconoció públicamente que la consistencia mecánica había sido uno de los pilares del año y remarcó la urgencia de recuperar esa solidez para garantizar que ambos coches vuelvan a pelear de forma directa por los puestos puntuables.