PATRIMONIO HISTÓRICO
El monoplaza de Fórmula 3 de Carlos Reutemann se luce en Autoclásica 2026
El Automóvil Club Argentino exhibe en el Hipódromo de San Isidro el emblemático BWA - Biguá con el que el Lole inició su proyección internacional.

El Automóvil Club Argentino dice presente en una nueva edición de Autoclásica con un despliegue enfocado de lleno en la preservación del patrimonio deportivo nacional. Entre los múltiples atractivos que ornamentan los jardines del Hipódromo de San Isidro, la gran joya que acapara la atención de los aficionados al deporte motor es el monoplaza con el que Carlos Alberto Reutemann comenzó a escribir sus páginas doradas en el plano internacional.
La plataforma hacia el Viejo Continente
La pieza central de la exposición es el BWA - Biguá, un coche de carreras de Fórmula 3 de origen italiano que sirvió como trampolín para el piloto santafesino. Aquella máquina ingresó al país a principios de 1967 por gestión directa de la propia entidad con el objetivo de disputar la temporada estival de la categoría, configurándose como el vehículo ideal para foguear a las jóvenes promesas y proyectarlas sin escalas hacia los circuitos de Europa y, eventualmente, hacia la Fórmula 1.
El monoplaza luce sus colores tradicionales y mantiene detalles mecánicos originales que trasladan al público a los años formativos del Lole, un período donde cada competencia representaba un examen riguroso de adaptación y talento conductivo frente a rivales de fuste.
Un recorrido por la historia mecánica
Además del histórico vehículo de monoplaça, el espacio montado por la institución agrupa diversas piezas conservadas celosamente en su museo oficial. Los visitantes que recorren el predio hípico se encuentran con modelos emblemáticos de épocas pretéritas que trazan una línea de tiempo sobre el desarrollo industrial y los albores del transporte y la velocidad en suelo argentino, abarcando desde unidades de marcas centenarias hasta vehículos de asistencia y rescate.
Como parte de las actividades culturales paralelas a la exposición estática, la programación incluyó una disertación especializada a cargo de referentes técnicos, destinada a desglosar las soluciones de ingeniería del BWA - Biguá y a contextualizar el peso específico que tuvo el equipo oficial del Automóvil Club Argentino en la campaña inicial del recordado subcampeón mundial de Fórmula 1.
Presencia institucional y muestras en San Isidro
La muestra en el Hipódromo de San Isidro reafirma el valor de rescatar aquellos bólidos que marcaron época, un ejercicio de memoria deportiva que suele complementarse con otros homenajes tradicionales dentro del calendario de eventos clásicos del país, tal como ocurrió recientemente al celebrarse hitos vinculados a la industria nacional y a las míticas 500 Millas de Rafaela.
Para los socios y el público general que se acercan a recorrer los stands hasta el cierre de las jornadas, el espacio funciona además como punto de encuentro, ofreciendo comodidades y servicios exclusivos mientras disfrutan de la rica historia que encierran cada uno de los automóviles exhibidos en los jardines bonaerenses.