Innovación tecnológica en la Máxima
El nuevo centro de control remoto de la FIA en la Fórmula 1: cómo funciona el 'VAR' tecnológico
La Federación Internacional del Automóvil puso en marcha una moderna instalación equipada con inteligencia artificial y más de 140 señales para asistir en tiempo real a las autoridades de las competencias.

La Federación Internacional del Automóvil (FIA) dio un paso tecnológico trascendental en la gestión de las competencias al inaugurar su nuevo centro de operaciones remotas, bautizado popularmente como el 'VAR' de la Fórmula 1. Esta moderna instalación, ubicada en Biggin Hill, Reino Unido, comenzó a operar de manera íntegra desde el Gran Premio de Países Bajos y representa una inversión multimillonaria destinada a optimizar la fiscalización en la máxima categoría del automovilismo mundial, así como también en las teloneras Fórmula 2 y Fórmula 3.
Infraestructura y capacidad operativa
El sistema se destaca por procesar de forma simultánea más de 140 señales de audio y video. Para lograrlo, el complejo centraliza la información proveniente de múltiples cámaras apostadas en los circuitos, además de integrar la telemetría de posicionamiento de los monoplazas y las comunicaciones internas de radio de cada uno de los equipos. Esta central de datos permite a los analistas especializados contar con una perspectiva global e inmediata de cualquier maniobra en pista desde el primer instante en que se produce.
La incorporación de tecnología de punta es uno de los pilares de este nuevo espacio de control. Mediante el uso de inteligencia artificial, visión por computadora, sistemas de geofencing y herramientas de diseño de líneas virtuales, el software es capaz de detectar de manera automática posibles infracciones reglamentarias. Cuando el sistema identifica una situación anómala, los especialistas asignados revisan el incidente minuciosamente antes de elevar un informe detallado a la dirección de carrera.
El alcance de las decisiones
A pesar de la alta automatización y el soporte técnico avanzado, las reglas operativas se mantienen estrictas respecto a las atribuciones de esta nueva herramienta. El centro de operaciones remotas no tiene la potestad de sancionar directamente a los pilotos. Su función principal es servir como un soporte analítico de alta precisión para agilizar las revisiones y garantizar una mayor consistencia en los fallos.
De este modo, la decisión final recae exclusivamente sobre la Dirección de Carrera y el cuerpo de comisarios deportivos presentes en el circuito. El objetivo primordial de esta estructura es reducir los márgenes de error humano en situaciones complejas, permitiendo que las autoridades evalúen los incidentes con mayores elementos de juicio en fracciones de segundo.
Antecedentes y contexto reglamentario
La puesta en marcha de esta tecnología llega en un momento de intensa actividad regulatoria por parte del organismo fiscalizador. Recientemente, la FIA ha endurecido los controles en diversas áreas de la categoría, implementando normativas más estrictas sobre el límite de gastos presupuestarios y anticipando restricciones técnicas de cara a las próximas temporadas, como los cambios proyectados en la aerodinámica para 2027.
Con la consolidación de este centro de operaciones, la categoría busca responder a la creciente complejidad de las competencias actuales, donde la velocidad de los monoplazas y la densidad del tráfico en pista exigen respuestas cada vez más dinámicas por parte de las autoridades deportivas.