Fórmula 1
El punto débil del Alpine de Franco Colapinto que preocupa al equipo en la Fórmula 1
El monoplaza de la escudería francesa muestra competitividad a una vuelta en clasificación, pero sufre una extrema degradación de neumáticos y falta de tracción durante las carreras.

El rendimiento del monoplaza A526 dejó al descubierto una de las limitaciones más marcadas de la estructura francesa en la Fórmula 1: la brecha entre su velocidad pura en las sesiones de clasificación y su comportamiento crítico durante el desarrollo de los Grandes Premios. Mientras el auto logra extraer un buen potencial a una vuelta, la exigencia de las competencias prolongadas expone fallas severas en la gestión de los neumáticos y en la capacidad de tracción.
Las dificultades en la partida y la pérdida de ritmo
Durante la reciente competencia en Singapur, los inconvenientes comenzaron apenas se apagaron los semáforos. En el momento de soltar el embrague, el vehículo no entregó la potencia esperada, lo que permitió que rivales directos superaran al equipo en los primeros Caller. Desde el habitáculo se señaló que esta anomalía sorprendió al personal técnico, ya que las maniobras de salida solían ser uno de los puntos fuertes del conjunto a lo largo de la temporada.
Sin embargo, el tropiezo inicial funcionó apenas como antesala de un problema mayor. Con el avance de las vueltas, el desgaste prematuro de las cubiertas condicionó de manera drástica el ritmo. Tras iniciar con compuestos medios y transicionar hacia los neumáticos blandos en la segunda mitad de la prueba, el monoplaza sufrió una merma progresiva que imposibilitó defender posiciones ante el avance de competidores directos.
Temperatura y tracción: el dilema de los neumáticos
El diagnóstico técnico apunta directamente a la acumulación excesiva de temperatura. En circuitos marcados por curvas de baja velocidad y exigencia de tracción, el compuesto térmico del neumático sobrepasa rápidamente los rangos óptimos de funcionamiento. Mientras que en una tanda corta de clasificación las gomas no alcanzan a sobrecalentarse, la exposición prolongada en ritmo de carrera genera que el auto pierda adherencia de forma crítica.
Esta situación genera que, al pisar el acelerador a la salida de los sectores lentos, el vehículo patine y pierda velocidad de salida hacia las rectas principales. La falta de tracción impide recuperar terreno frente a otros competidores de la zona media, independientemente del ritmo que se pudiera sostener de manera transitoria en las curvas.
Factores de configuración y perspectivas a futuro
El análisis interno también contempla la elección de los componentes y las llantas cerradas utilizadas para facilitar el calentamiento en pistas de características complejas. No obstante, en condiciones de alta temperatura ambiental y asfalto elevado, esta configuración termina por acelerar la degradación y reduce la superficie de contacto útil con la pista.
El desafío prioritario para la escudería radica en ajustar la puesta a punto para equilibrar la competitividad a una vuelta sin hipotecar el comportamiento general durante los domingos. La categoría continuará su actividad oficial en el Gran Premio de Estados Unidos, programado para disputarse en el Circuito de las Américas, en Austin.