Fórmula 1
El regreso de la Fórmula 1 a Sepang genera expectativas y desafíos físicos extremos para los pilotos
La categoría máxima del automovilismo se prepara para competir en el Circuito Internacional de Sepang después de nueve años de ausencia, ocupando temporalmente el espacio del Gran Premio de Bahréin.

La categoría reina del automovilismo mundial se alista para un reencuentro largamente esperado con el Circuito Internacional de Sepang, escenario que volverá a albergar una cita oficial de la Fórmula 1 tras nueve años de ausencia. En esta ocasión, el trazado malayo ocupará un lugar especial en el calendario al asumir la organización del Gran Premio de Bahréin, lo que añade un componente singular a la temporada en curso al tratarse de una pista permanente de referencia histórica.
Un trazado exigente y de alta degradación
Inaugurado a finales de la década del noventa, Sepang estableció en su momento nuevos estándares internacionales en cuanto a infraestructura y diseño técnico. Su recorrido combina curvas amplias, rápidas y fluidas con excelentes oportunidades de adelantamiento, factores que siempre garantizaron competencias atractivas. Sin embargo, el principal escollo para los competidores provendrá de las condiciones ambientales: el calor intenso y la humedad extrema de Kuala Lumpur durante el día pondrán a prueba la resistencia física de los deportistas, equiparándose al nivel de exigencia que representa Singapur pero bajo la luz solar.
Además del factor físico, los equipos anticipan un desgaste severo en los neumáticos. Los análisis previos en los simuladores de fábrica sugieren que la degradación de las gomas será sumamente elevada, lo que podría obligar a las escuderías a diagramar estrategias de carrera con múltiples paradas en boxes. A esto se suma la incógnita meteorológica, ya que las precipitaciones intensas son habituales en la zona a determinadas horas del día, lo que abriría la posibilidad de presenciar la primera sesión completamente mojada del año tras dieciséis rondas disputadas.
Antecedentes y experiencia en la parrilla actual
A pesar de la prolongada ausencia del trazado en el calendario oficial, diez pilotos de la alineación actual tienen registros compitiendo en Sepang. El más experimentados de ellos es el español Fernando Alonso, cuyo debut en dicho circuito se remonta al año 2001. El asturiano atesora victorias memorables en suelo malayo: se impuso en 2005 al mando de un Renault, repitió en 2007 con McLaren y firmó un triunfo estelar con Ferrari en la temporada 2012 bajo condiciones cambiantes.
Por su parte, Lewis Hamilton acumula una sólida relación con Malasia, no solo por haber finalizado segundo detrás de Alonso en 2007 —en lo que constituyó su segunda presentación en la máxima categoría— y haber ganado la prueba en 2014, sino también por sus múltiples visitas a Kuala Lumpur debido a su vínculo histórico con la marca Petronas, principal patrocinador de su anterior equipo. El británico remarcó la importancia de que la especialidad mantenga competencias de máxima exigencia física donde los atletas deban llevar sus límites corporales al extremo.
Voces encontradas ante el reencuentro
Entre los vencedores anteriores también figura Max Verstappen, quien se adjudicó la última edición disputada en 2017. Lejos de mostrarse plenamente entusiasmado por volver, el piloto neerlandés bromeó acerca de su satisfacción por haber ganado la última carrera oficial en ese recinto, aunque reconoció el valor técnico de la pista y la complejidad que plantearán las altas temperaturas y el comportamiento de los compuestos.