Gran Premio de México
Franco Colapinto alzó la voz por el tráfico en la segunda práctica de la Fórmula 1
El piloto argentino de Alpine debió lidiar con autos lentos durante el segundo entrenamiento en el autódromo Hermanos Rodríguez y completó 34 giros en su primer contacto oficial con la pista del fin de semana.

La actividad en el autódromo Hermanos Rodríguez comenzó a mostrar exigencias reales para los protagonistas de la categoría reina. Durante la segunda sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de México, Franco Colapinto experimentó complicaciones derivadas de la alta densidad de tránsito en el circuito, un factor que alteró su programa de trabajo a bordo del monoplaza del equipo Alpine.
Un inicio condicionado por la falta de giro matutino
El piloto argentino afrontó la tanda vespertina con la desventaja de no haber participado en la primera práctica libre, ya que la escuadra francesa había dispuesto que su unidad fuera utilizada por Gabriele Mini durante esa sesión inicial. Esta circunstancia redujo el tiempo de adaptación disponible para el representante nacional, quien debió concentrarse de inmediato en asimilar las características del trazado mexicano y evaluar el comportamiento del vehículo en condiciones de simulación.
A lo largo de los 60 minutos que duró la actividad en pista, el joven de Pilar completó un total de 34 vueltas para acumular información valiosa. Su mejor registro cronometrado se ubicó en 1:19.132, una marca que lo dejó ubicado en la decimosexta posición de la tabla general, a poco más de un segundo y medio del tiempo de referencia establecido por Charles Leclerc, quien dominó las acciones con el Ferrari al marcar 1:17.827.
El intercambio radial y los problemas con los rezagados
El momento de mayor tensión de la jornada llegó cuando el tránsito en pista obstruyó las vueltas rápidas del piloto de Alpine. Visiblemente molesto por la situación con los competidores que giraban a menor velocidad en zonas críticas del trazado, el argentino se comunicó de inmediato a través de la radio con su ingeniero de pista, Stuart Barlow, para manifestar su desconcierto ante la falta de espacio libre.
Ante el reclamo airado del sudamericano, el miembro del muro de boxes le solicitó mantener la calma y buscar un claro entre los rivales para poder continuar con el plan técnico previsto. El ingeniero le indicó la conveniencia de superar a un par de contrincantes que circulaban por delante para aprovechar un sector despejado del circuito antes de llegar a la zona donde se encontraba Fernando Alonso.
Antecedentes y continuidad en el fin de semana
Esta participación en México se suma a los recientes movimientos dentro de la estructura de Alpine, que incluyeron la prueba de Mini en la sesión matutina y diversas modificaciones técnicas orientadas a mejorar la performance del coche de cara al resto del fin de semana. Para el argentino, la prioridad pasa por pulir los detalles de puesta a punto tras un viernes condicionado por la pérdida de tiempo en pista.
La actividad oficial continuará en las próximas jornadas con las pruebas definitivas y la sesión de clasificación, instancias determinantes para definir las expectativas reales del equipo en el autódromo mexicano. Posteriormente, el calendario de la categoría continuará su marcha hacia el Gran Premio de São Paulo, que se disputará en el circuito de Interlagos.