Fórmula 1
Franco Colapinto y la tensión con Pierre Gasly en el Gran Premio de España: “Siempre hay un poco de pica”
El piloto argentino de Alpine analizó con ironía el cruce en pista con su compañero de equipo durante las vueltas finales de la carrera disputada en Madrid, donde se impuso la necesidad de sumar puntos importantes.

El paso del Gran Premio de España de Fórmula 1 dejó varios temas para el análisis interno en la estructura de Alpine, especialmente por el intenso duelo estratégico y deportivo que protagonizaron en pista Franco Colapinto y su compañero de escudería, el francés Pierre Gasly. En las vueltas finales de la competencia celebrada en el circuito de Madrid, la convivencia entre ambos pilotos quedó bajo la lupa debido a un intercambio de radio y a una disputa por la posición que requirió la intervención táctica desde el muro de boxes.
La pelea en pista y la necesidad de sumar
Durante los giros decisivos de la prueba, el piloto bonaerense se encontraba transitando detrás del monoplaza del corredor galo, quien aún debía cumplir con su parada obligatoria en los pits al no haber registrado ningún paso previo por calle de boxes. Ante esta coyuntura, Colapinto, que mostraba un ritmo superior y buscaba resguardar su rendimiento frente a la amenaza cercana de Oscar Piastri con el McLaren, solicitó a través de la radio del equipo que se ordenara el intercambio de lugares para no perder tiempo valioso en su lucha táctica.
Sin embargo, la instrucción no llegó de manera inmediata desde el garaje y Gasly comenzó a defender su ubicación en el trazado, lo que generó momentos de tensión dentro del monoplaza del argentino. “Chicos, no perdamos tiempo”, advirtió de forma directa por radio el joven de 23 años a su ingeniero, Stuart Barlow, ante la falta de una definición rápida por parte de los estrategas de la escuadra. La diferencia en los tiempos con respecto a sus perseguidores continuaba achicándose, elevando la exigencia sobre el desgaste de los neumáticos.
El desenlace en los boxes y el balance deportivo
La resolución de la maniobra llegó recién en el anteúltimo giro, cuando el piloto francés finalmente se detuvo en los talleres. No obstante, la detención no estuvo exenta de complicaciones para el corredor europeo, ya que fue penalizado con cinco segundos de recargo por exceder el límite de velocidad reglamentario en la calle de boxes, un castigo que lo relegó finalmente a la duodécima colocación, fuera de la zona de unidades.
Por el contrario, el desarrollo de la prueba terminó beneficiando el trabajo general del bonaerense, quien supo capitalizar las circunstancias para cruzar la bandera a cuadros en la séptima posición. Este resultado le permitió sumar puntos valiosos para el campeonato de constructores y para consolidar su adaptación dentro de la máxima categoría automovilística.
El análisis con ironía y el cambio de actitud
Lejos de avivar el conflicto tras la bajada de bandera, Colapinto abordó el episodio recurriendo al humor y reconoció la rivalidad lógica que existe dentro de un mismo garaje. “Yo lo puteé un poquito. Hubo un malentendido”, admitió durante una entrevista televisiva con el programa de David Broncano, donde también reflexionó sobre su evolución personal en el manejo de las emociones ante situaciones de alta presión deportiva comparadas con sus inicios en la categoría.