Fórmula 1
Franco Colapinto analizó su desempeño tras finalizar decimosexto en la segunda práctica libre del Gran Premio de México
El piloto argentino de Alpine reconoció que hay aspectos por corregir en el monoplaza tras completar la jornada inicial de ensayos en el Autódromo Hermanos Rodríguez.

La actividad oficial de la Fórmula 1 en el Autódromo Hermanos Rodríguez comenzó a dejar sus primeras conclusiones técnicas. Franco Colapinto completó la segunda sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de México con un registro que lo ubicó en el décimo sexto lugar, un resultado que abrió un espacio de análisis profundo dentro de la estructura de Alpine de cara al resto del fin de semana.
El desarrollo de la jornada y el trabajo en pista
El piloto argentino debió reajustar su adaptación al monoplaza A526 durante la tarde del viernes, debido a que no formó parte de la primera práctica libre. En esa sesión inicial, la escudería francesa cedió la unidad al italiano Gabriele Minì para cumplir con el reglamento deportivo que exige la participación de pilotos novatos. Minì completó un total de 20 vueltas y cerró su participación en la décima cuarta posición.
Ya en el segundo entrenamiento, con el argentino al volante, el equipo priorizó un plan de trabajo dividido en dos etapas fundamentales. En la primera parte, Colapinto utilizó neumáticos de compuesto medio para buscar referencias y familiarizarse con el comportamiento del vehículo en el trazado mexicano. En el tramo final de la tanda, la estrategia cambió hacia el uso de gomas blandas combinadas con una mayor carga de combustible, lo que permitió recolectar datos valiosos acerca del ritmo de carrera.
Los detalles técnicos y el análisis del piloto
Al bajarse del monoplaza, el representante nacional evaluó su rendimiento global y reconoció que el balance inicial requiere ajustes significativos. El piloto señaló que la performance general no fue del todo negativa, pero admitió con claridad que existe un margen considerable de optimización en el rendimiento del conjunto.
Entre los puntos específicos detectados durante la sesión, el pilarense remarcó que perdió una cantidad importante de tiempo en una de las curvas ubicadas en la zona del estadio, un sector crítico del circuito donde se concentra gran parte del potencial de mejora para las próximas salidas a pista. Asimismo, indicó que durante el transcurso de las vueltas encontró ciertos parámetros en el comportamiento del chasis y del circuito que le permitieron avanzar, aunque insistió en que el trabajo nocturno en el simulador y en el garaje será determinante.
El contexto aerodinámico y el enfoque de Alpine
El rendimiento del equipo en el Autódromo Hermanos Rodríguez se da en un contexto particular de desarrollo técnico. En la previa de la cita mexicana, la estructura de Alpine confirmó que ha modificado su estrategia de evolución para el campeonato actual, decidiendo no incorporar mejoras sustanciales al monoplaza actual con el objetivo de concentrar los recursos humanos y económicos en el proyecto del año 2027, temporada en la que entrará en vigencia una nueva normativa técnica en la máxima categoría.
Esta situación obliga al equipo a maximizar el potencial de los elementos disponibles en cada fin de semana de competencia. La altitud de la Ciudad de México, situada a más de 2.200 metros sobre el nivel del mar, añade un factor de complejidad técnica debido a la reducción en la densidad del aire, lo que afecta directamente la carga aerodinámica de los vehículos y exige una atención rigurosa en los sistemas de refrigeración tanto del motor como de los componentes de frenado.