Fórmula 1 - Gran Premio de Azerbaiyán
Franco Colapinto analizó su primer día en Bakú: las mejoras en el Alpine A526 y lo que le falta ajustar
Tras concluir las prácticas de Fórmula 1 en el circuito callejero de Azerbaiyán, el piloto argentino evaluó el rendimiento de su monoplaza, reconoció una evolución entre tandas pero advirtió sobre la falta de consistencia en el frenaje.

Un arranque intenso en el circuito callejero
La actividad oficial del Gran Premio de Azerbaiyán de Fórmula 1 puso en marcha un intenso trabajo técnico para el equipo Alpine, que desplegó diferentes planes de puesta a punto en los monoplazas de sus pilotos. En este escenario, Franco Colapinto completó las dos tandas de entrenamientos libres en el exigente trazado urbano de Bakú, un circuito de 6.003 metros de extensión que exige el máximo tanto en velocidad final como en precisión de frenaje.
Durante la primera tanda oficial, el piloto argentino debió lidiar con las dificultades lógicas de una pista muy sucia y con poco nivel de adherencia inicial, lo que lo relegó al décimo octavo puesto del clasificador. Sin embargo, el panorama evolucionó de manera favorable hacia la segunda sesión del día, donde el monoplaza mostró una respuesta más acorde a lo esperado y le permitió escalar hasta el undécimo lugar.
El análisis técnico y las sensaciones al volante
Al término de la jornada en la capital azerbaiyana, Colapinto explicó las sensaciones que le dejó el comportamiento del vehículo a lo largo de las tandas. En declaraciones a la cadena de televisión ESPN, el pilarense remarcó que el equipo logró dar un paso adelante en la configuración general del coche, respaldado también por la mejora gradual en las condiciones de la pista a medida que acumulaba caucho.
A pesar de la progresión evidente entre la sesión matutina y la vespertina, el integrante de la estructura francesa reconoció que todavía existen aspectos críticos por resolver. Señaló que no termina de sentirse completamente cómodo ni muestra la consistencia ideal exhibida en fines de semana anteriores, puntualizando que su mayor complejidad actual radica en los puntos de frenaje y en la trazada durante el tránsito de las curvas.
El trabajo nocturno junto al ingeniero de pista
Con el objetivo de solucionar los inconvenientes detectados en la telemetría y en el comportamiento dinámico del chasis, la labor dentro del box continuará durante las horas nocturnas. Colapinto mantendrá reuniones técnicas junto a su ingeniero, Stuart Barlow, para ajustar los parámetros de puesta a punto antes de encarar la última práctica libre.
La meta inmediata de estas modificaciones estructurales y de set-up será brindarle al piloto una plataforma predecible y dócil para el manejo al límite entre los muros. De esta manera, la escudería buscará consolidar el rendimiento de cara a la sesión definitiva previa a la clasificación en el circuito callejero.
Expectativa de cara a la continuidad del fin de semana
El paso siguiente en el cronograma oficial del Gran Premio de Azerbaiyán tendrá lugar en la madrugada del viernes, cuando se dispute el tercer y último entrenamiento libre a partir de las 5:30 (hora de Argentina). Esa tanda será la última referencia antes de afrontar el corte clasificatorio pactado para las 9:00, instancia crucial donde el equipo intentará asegurar el acceso a la fase decisiva en Bakú.