Fórmula 1
Franco Colapinto reveló los crudos sacrificios y los difíciles inicios que marcaron su camino hacia la Fórmula 1
El piloto argentino repasó sus primeros pasos en el automovilismo, desde los cuatriciclos en su infancia hasta el viaje a Europa a los 14 años y la drástica decisión económica que debió tomar su familia.

Franco Colapinto atraviesa un sólido momento deportivo en la Fórmula 1 tras afianzarse en el equipo Alpine y cosechar actuaciones destacadas desde el inicio de la temporada 2026. Sin embargo, detrás del presente competitivo en la máxima categoría se esconde un recorrido complejo, signado por exigencias económicas extremas, mudanzas tempranas a Europa y decisiones drásticas que permitieron sostener su proyección internacional.
Los primeros contactos con los motores y la infancia en Pilar
En una entrevista reciente concedida al programa La Revuelta tras su paso por el circuito de Madrid, el piloto nacido en Pilar recordó que su vínculo con los vehículos comenzó en el ámbito familiar. Su padre, fanático del automovilismo, le regaló a los cuatro años un cuatriciclo de 100 cc con el que recorría el barrio. Años más tarde, a los siete, adquirió un Yamaha Raptor 350, rodado con el que admitió haber protagonizado varios vuelcos, antes de dar el salto definitivo al karting a los ocho años gracias al vínculo de su entorno con otros corredores.
Aquel acercamiento recreativo se transformó rápidamente en una vocación profesional. Con apenas 14 años, Colapinto tomó la difícil decisión de dejar la Argentina para instalarse en Italia y sumarse a un equipo de karting. Lejos de su hogar, su rutina diaria incluía convivir en una fábrica junto a los mecánicos y colaborar en el armado de los chasis, una etapa que marcó formalmente el inicio de su persecución por llegar a la Fórmula 1.
El esfuerzo familiar y la presión de competir desde Latinoamérica
Sostener una carrera deportiva en el Viejo Continente demandó sacrificios financieros monumentales. Para financiar su incursión en la Fórmula 4 a los 15 años, su padre Aníbal debió vender la casa familiar. Se trató de una apuesta económica indispensable en categorías formativas donde la inversión privada resulta un requisito ineludible para mantenerse competitivo.
El piloto también reflexionó sobre la carga anexa que implica formarse automovilísticamente en la región sudamericana. Al haber una menor cantidad de plazas y oportunidades en comparación con otros mercados, la exigencia de aprovechar cada ocasión se multiplica, obligando a los deportistas a lidiar con una presión constante desde edades muy tempranas para justificar cada recurso invertido.
Presente y continuidad en el calendario
Más allá de la concreción de su sueño personal, Colapinto señaló que el impacto de su llegada al máximo nivel trascendió su propia figura, colaborando para que el automovilismo funcione como una alternativa laboral más desarrollada en el país tanto para nuevos talentos como para mecánicos y profesionales de la actividad.
Con el foco puesto en lo deportivo, la actividad oficial de la Fórmula 1 continuará su marcha en el calendario de la temporada 2026 con la disputa del Gran Premio de Azerbaiyán en el Baku City Circuit, previsto para el próximo 26 de septiembre.