Gran Premio de México
Franco Colapinto encara la recta final de preparación en el Autódromo Hermanos Rodríguez
El piloto argentino se alista para disputar el último entrenamiento y la sesión clasificatoria en el circuito mexicano, tras una jornada inicial condicionada por la prueba de novatos y ajustes técnicos.

La actividad en pista y el trabajo en Alpine
El fin de semana del Gran Premio de México de la Fórmula 1 entra en su fase decisiva este sábado en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Franco Colapinto se prepara para afrontar la tercera y última sesión de entrenamientos libres, instancia clave para pulir la puesta a punto del monoplaza de Alpine antes de dar paso a la clasificación que ordenará la grilla de partida para la carrera del domingo.
La previa del piloto argentino en territorio mexicano estuvo marcada por restricciones reglamentarias obligatorias y ajustes de rendimiento. Durante la primera práctica libre, el equipo francés cedió el vehículo del oriundo de Pilar al italiano Gabriele Mini, cumpliendo así con la normativa que exige otorgar rodaje a jóvenes talentos a lo largo de la temporada.
Ya en la segunda tanda de entrenamientos, Colapinto se reincorporó a la actividad oficial en el trazado de la capital mexicana y completó el recorrido en la decimosexta posición. Durante esa sesión, el enfoque del equipo estuvo puesto en evaluar el comportamiento del chasis y realizar pruebas prolongadas en tandas largas para entender el desgaste de los compuestos y la adaptación a las características particulares del circuito.
El desafío técnico de la altitud y los antecedentes recientes
El Autódromo Hermanos Rodríguez presenta exigencias técnicas singulares debido a su ubicación geográfica. La considerable altitud de la Ciudad de México reduce la densidad del aire, lo que impacta directamente en la carga aerodinámica y en el rendimiento de las unidades de potencia, obligando a los ingenieros y a los pilotos a buscar configuraciones específicas para maximizar la velocidad en recta sin perder estabilidad en las zonas trabadas.
Para el piloto de Alpine, esta cita en el continente americano llega con la necesidad de revertir los resultados adversos cosechados en su anterior presentación. En el Gran Premio de Austin, disputado en el marco de la serie de tres competencias consecutivas en América, el argentino debió abandonar la competencia en la vuelta 37 por decisión del equipo debido a los daños estructurales que presentaba uno de los laterales del monoplaza.
Aquel traspié en suelo estadounidense coronó un tramo complejo de la temporada, contabilizando su tercer abandono en las últimas cuatro competencias disputadas. Además, en dicha fecha debió afrontar una penalización que lo relegó al vigésimo casillero de partida tras incorporar una nueva unidad de control electrónico excediendo el límite reglamentario permitido.
Expectativa para la clasificación y continuidad del campeonato
La última práctica libre se presenta como la última oportunidad para que Colapinto y sus ingenieros terminen de definir los parámetros de configuración del vehículo. La sesión clasificatoria, programada para las horas posteriores, definirá las aspiraciones de la escuadra francesa para una competencia dominical pactada a 71 vueltas sobre una distancia total superior a los 305 kilómetros.