Gran Premio de México
Franco Colapinto finalizó duodécimo en México y busca soluciones en el Alpine
Tras quedar marginado de la Q3 en el Autódromo Hermanos Rodríguez, el piloto argentino detalló los problemas de ritmo que experimentó con el monoplaza y confía en avanzar durante la competencia del domingo.

La sesión clasificatoria del Gran Premio Ciudad de México de Fórmula 1 dejó a Franco Colapinto en el décimo segundo lugar de la parrilla de partida. El piloto argentino, al mando del monoplaza del equipo Alpine, no pudo superar el segundo corte cronometrado en el Autódromo Hermanos Rodríguez y quedó al margen de la lucha directa por la pole position tras registrar el duodécimo tiempo de la tarde.
Los problemas de ritmo en el Alpine A526
Una vez concluida la actividad en pista, el pilarense explicó cuáles fueron los factores determinantes que le impidieron exprimir el potencial del coche y escalar posiciones dentro del clasificador. Según indicó ante los medios acreditados, el comportamiento del vehículo mostró una marcada disparidad entre el inicio y el desarrollo de los sectores.
El funcionamiento inicial respondía a las expectativas, pero la estabilidad del chasis se resintió de manera notable a medida que el monoplaza avanzaba en el circuito. La complicación principal se concentró en la segunda mitad del trazado, restando la velocidad necesaria para sostener un tiempo competitivo.
El piloto señaló concretamente que el vehículo se comportaba de manera adecuada en los primeros tramos, pero que a partir de la curva diez el ritmo decaía de forma evidente, una limitación que le costó las décimas indispensables para acceder al grupo definitivo de la sesión.
Análisis técnico y trabajo en el box
Inmediatamente después de descender del Alpine A526, Colapinto se reunió con su ingeniero principal, Stuart Barlow, y con el grupo de técnicos e ingenieros de la estructura de Enstone. El objetivo prioritario de la escudería francesa se centra en examinar la telemetría y encontrar los ajustes mecánicos que devuelvan la previsibilidad al tren delantero y trasero.
Los ingenieros trabajan contrarreloj para mitigar esa merma en el rendimiento aerodinámico y mecánico que afectó al argentino. La prioridad radica en estabilizar el comportamiento del chasis para evitar el desgaste prematuro de los neumáticos y permitir una gestión más limpia durante las tandas largas que demanda la exigente competencia en la altitud de la capital mexicana.
Expectativas de cara a la competencia
A pesar de no haber alcanzado el objetivo inicial de ingresar entre los diez mejores, el panorama competitivo no se presenta desfavorable para las aspiraciones del equipo en la jornada dominical. Partir desde la décima segunda colocación otorga un margen realista para pelear por los puestos puntuables en una carrera que se anticipa extensa y desgastante tanto para los compuestos como para las mecánicas.
La estrategia se enfocará en aprovechar los incidentes que suelen producirse en el pelotón intermedio durante los primeros tramos de la prueba y mantener un ritmo constante que permita escalar posiciones a lo largo de los giros previstos.
Antecedentes y continuidad del fin de semana
El fin de semana en el autódromo mexicano había tenido un preludio particular durante los entrenamientos libres. En la primera tanda, el monoplaza del argentino fue utilizado temporalmente por el joven piloto Gabriele Minì, lo que reduzó el tiempo de adaptación en pista para Colapinto antes de retomar los mandos de su unidad en las prácticas posteriores, donde ya había evidenciado sensaciones similares al cerrar los ensayos en la misma duodécima posición.