Fórmula 1
Franco Colapinto fue décimo en la clasificación de Bakú pero marcó las fallas del Alpine
El piloto argentino de Alpine se metió en la Q3 del Gran Premio de Azerbaiyán, aunque realizó una fuerte autocrítica sobre el comportamiento del monoplaza y los problemas de rendimiento sufridos durante la sesión.

Franco Colapinto completó una exigente sesión de clasificación en el circuito callejero de Bakú y se aseguró el décimo puesto en la parrilla de salida para el Gran Premio de Azerbaiyán de la Fórmula 1. A pesar de haber conseguido el objetivo de ingresar a la última instancia de la qualy, el piloto argentino de la escudería Alpine no ocultó su descontento con el comportamiento del monoplaza y profundizó en los inconvenientes técnicos que condicionaron su rendimiento a lo largo de la jornada.
El balance de la sesión y las dificultades en pista
El pilarense explicó que el paso de la Q2 a la Q3 tuvo matices muy diferentes en cuanto a las sensaciones al volante. Mientras que en la segunda manga logró redondear una vuelta rápida muy veloz —especialmente en la zona del castillo, donde arriesgó para asegurar el corte—, en el tramo decisivo el panorama cambió radicalmente. Según su análisis, el coche perdió estabilidad y consistencia, lo que le impidió hilvanar un giro limpio cuando los tiempos debían mejorar.
El principal dolor de cabeza para el competidor de Alpine estuvo en la gestión de la energía y en los frenajes. Colapinto detalló que sufrió complicaciones con la batería y una serie de cortes intermitentes en la curva 15, un sector clave donde estimó una pérdida considerable de tiempo y velocidad en recta. A esto se sumó un inconveniente recurrente con la temperatura de los neumáticos delanteros.
Problemas de frenada y temperatura en los neumáticos
El rendimiento general del vehículo evidenció una tendencia al bloqueo que el equipo no logró solucionar durante el fin de semana. El argentino señaló que le costó frenar con firmeza sin comprometer el caucho, lo que provocó un sobrecalentamiento prematuro de las gomas e incidió negativamente en el tránsito de las curvas posteriores. Esta falta de sintonía fina con el balance del chasis obligó tanto al piloto como a los ingenieros a replantear el trabajo de cara a la competencia.
Lejos de conformarse con el resultado numérico que lo instaló en el top ten, el representante nacional insistió en que queda un amplio margen de mejora técnica. La complejidad del trazado azerbaiyano, caracterizado por sus muros cercanos y zonas de aceleración plena, castigó cualquier mínima deficiencia en la tracción y en la estabilidad lateral del Alpine.
Expectativas y estrategia para la competencia principal
Con el décimo cajón de partida confirmado, el enfoque se traslada de inmediato al desarrollo de la carrera principal. Debido a las particularidades del cronograma local en Bakú, la prueba decisiva se disputará este sábado, lo que altera la dinámica habitual de los fines de semana de Gran Premio y exige una rápida adaptación táctica.
Desde el seno del equipo apuntan a implementar una estrategia diferente que permita exprimir el ritmo de carrera y avanzar posiciones desde la largada. El objetivo principal será capitalizar cualquier oportunidad en las primeras curvas del circuito callejero y sumar puntos importantes para el campeonato, cerrando un fin de semana exigente donde la prioridad absoluta pasa por corregir las deficiencias detectadas en clasificación.