Fórmula 1
Franco Colapinto reveló por qué Alpine descartó una nueva puesta a punto en Brasil
El piloto argentino explicó que el equipo probó una configuración más rígida en su monoplaza para corregir problemas previos, pero la falta de estabilidad obligó a dar marcha atrás durante la segunda sesión de entrenamientos libres en Interlagos.

La actividad oficial del Gran Premio de Brasil de Fórmula 1 dejó este viernes un balance técnico relevante dentro del garaje de Alpine. Más allá de los puestos obtenidos en las tandas iniciales, el piloto argentino Franco Colapinto aportó precisiones sobre una modificación sustancial en la configuración de su monoplaza que el equipo decidió evaluar y, posteriormente, descartar antes de finalizar la jornada en el circuito de Interlagos.
Una prueba orientada a solucionar viejos problemas
Durante la primera sesión de entrenamientos libres, donde el argentino se ubicó en la novena posición, el equipo apostó por una variante de reglaje poco habitual en comparación con las sesiones recientes. La intención principal de los ingenieros radicaba en implementar un esquema más rígido para determinar si era posible corregir deficiencias estructurales que ya habían afectado el rendimiento del coche durante la temporada 2025.
El propio piloto explicó ante la prensa que la modificación buscaba comprobar si el comportamiento general del vehículo mostraba algún tipo de avance respecto a los puntos débiles detectados el año anterior. Sin embargo, la respuesta del monoplaza sobre el asfalto brasileño no cumplió con las expectativas iniciales de los ingenieros ni del deportista.
Inconsistencia frente a las irregularidades del circuito
El trazado de Interlagos cuenta con características particulares de adherencia y ondulaciones que penalizan de forma directa a los vehículos que carecen de estabilidad mecánica. Con la configuración más dura implementada en la primera tanda, el monoplaza experimentó movimientos excesivos al transitar sobre las zonas de baches, lo que redujo de manera notable la previsibilidad en el manejo.
Ante este panorama de comportamiento errático, la escudería optó por modificar el plan de trabajo de cara a la segunda sesión libre. De esta manera, el equipo revirtió los cambios aplicados en la puesta a punto inicial para devolverle al coche una base más previsible, permitiendo que el piloto cerrara la tanda vespertina en la undécima colocación.
Los inconvenientes que persisten en el Alpine
Si bien la revisión de los cambios aportó una mejoría relativa en las sensaciones generales al volante, los problemas de base continúan condicionando el potencial del conjunto técnico. El argentino detalló que el coche sigue sufriendo bloqueos recurrentes en múltiples sectores de la pista, además de una marcada falta de tracción y de consistencia estructural.
Estas limitaciones obligan al personal técnico a rediseñar las prioridades de trabajo con vistas a las próximas instancias del fin de semana, donde la precisión en la puesta a punto resulta determinante para avanzar en el clasificador. A pesar de estas complicaciones, el rendimiento general se mantuvo dentro de los parámetros esperados por la estructura.
Balance positivo en la comparativa interna
En el plano comparativo con el resto de la parrilla y dentro del propio equipo, la jornada dejó indicios alentadores. Durante la segunda sesión libre, marcada por una exigencia mayor en condiciones de pista cambiantes, el registro obtenido por el argentino le permitió ubicarse muy cerca de la zona de puntos importantes y superar el tiempo de su compañero de estructura, Pierre Gasly, quien finalizó en la décima cuarta posición.