Fórmula 1
Franco Colapinto reveló que también es víctima de hostigamiento digital en la Fórmula 1
El piloto argentino de la escudería Alpine señaló que el abuso en internet hacia los deportistas no se limita únicamente al público de su país y advirtió sobre una problemática global que rara vez se visibiliza.

En el marco de la actividad desarrollada en Sepang, Malasia, donde se reubicó temporalmente el Gran Premio de Bahréin debido a complicaciones en la logística y el movimiento en Oriente Medio, las conversaciones con los protagonistas de la Fórmula 1 trascendieron la esfera estrictamente deportiva. Durante los intercambios con los medios de comunicación, Franco Colapinto puso sobre la mesa una problemática recurrente en el certamen internacional: el incremento de los mensajes de hostigamiento y los agravios dirigidos tanto a pilotos como a integrantes de los distintos equipos tras las competencias.
Una problemática global y persistente
Al ser consultado sobre el clima hostil que se advierte de forma sistemática en el entorno digital, el piloto de la escudería Alpine remarcó que el fenómeno no constituye una novedad de las últimas fechas del calendario. Según indicó, la tensión y los ataques verbales a través de las pantallas representan una constante con la que deben convivir los deportistas profesionales desde hace años, más allá de que existan fines de semana donde la agresividad se intensifique de manera notable por situaciones específicas en pista.
El competidor argentino reflexionó sobre el impacto emocional que estas agresiones provocan en las figuras públicas, subrayando que detrás de los cascos y los resultados deportivos existen seres humanos vulnerables a la hostilidad digital. En esa línea, cuestionó la falta de empatía de quienes operan desde el anonimato que otorgan los teclados, señalando que muchas veces los usuarios minimizan el daño psíquico y emocional que sus comentarios pueden generar en los deportistas de alto rendimiento.
El foco sobre la parcialidad argentina
Durante el diálogo con la prensa, el representante nacional abordó el análisis habitual que suele recaer sobre sus seguidores y la afición de su país. Si bien reconoció la vehemencia y la pasión desmedida con la que los simpatizantes argentinos viven cada presentación en la máxima categoría del automovilismo mundial, aclaró que resulta injusto y erróneo focalizar el problema únicamente en este sector de la hinchada.
Colapinto admitió que el apoyo masivo de sus simpatizantes suele cruzar ciertos límites en algunas ocasiones, pero insistió en que el acoso en línea proviene de múltiples direcciones geográficas y pertenece a diversas comunidades de fanáticos de la categoría. En este sentido, enfatizó que la intolerancia y los agravios atraviesan fronteras y afectan de manera transversal a distintas hinchadas, desvinculando la totalidad del problema de la conducta de una sola nacionalidad.
El silencio en torno al acoso personal
En un tramo revelador de su intervención ante los cronistas, el piloto admitió que él mismo es receptor constante de un caudal importante de agravios en sus perfiles digitales, una faceta del entorno virtual que rara vez trasciende a la opinión pública o se debate abiertamente en los medios especializados. Aunque reconoció que opta por mantenerse al margen y evita consumir de manera cotidiana los contenidos de las plataformas sociales, advirtió que el nivel de hostigamiento que recibe supera lo que habitualmente se visibiliza.