Fórmula 1
Franco Colapinto y Pierre Gasly mostraron diferencias de enfoque en el primer día del Gran Premio de México
Los pilotos de Alpine completaron sus primeras pruebas en el Autódromo Hermanos Rodríguez con tareas disímiles, tras una sesión inicial en la que el monoplaza del argentino fue utilizado por Gabriele Minì.

Un arranque condicionado en el box de Alpine
La actividad oficial de la Fórmula 1 en el Autódromo Hermanos Rodríguez comenzó con un panorama particular para el equipo Alpine, que dividió las tareas de manera muy distinta entre sus dos pilotos principales durante la jornada inicial del Gran Premio de México. Mientras que el francés Pierre Gasly pudo completar el programa completo desde el primer minuto, el argentino Franco Colapinto debió ceder su monoplaza A526 durante la primera tanda de entrenamientos libres para cumplir con los ensayos reglamentarios destinados a pilotos rookies.
En esa sesión matutina, el encargado de subirse al auto del piloto de Pilar fue Gabriele Minì. El joven italiano se enfocó estrictamente en la recolección de datos aerodinámicos y en evaluar el comportamiento general del coche en el trazado mexicano. Por su parte, Gasly aprovechó esa misma tanda para desarrollar una labor más convencional, iniciando su programa con el compuesto de neumáticos duros con el objetivo de entender rápidamente el balance inicial del vehículo, para luego realizar un simulacro de clasificación y cerrar la práctica con una tanda larga cargado de combustible.
La segunda tanda y el trabajo específico de Colapinto
Ya con su monoplaza de regreso en pista para la segunda sesión de entrenamientos libres, Colapinto encaró una intensa agenda para recuperar el tiempo perdido en el inicio del día. El argentino salió al asfalto utilizando neumáticos medios con la misión primordial de encontrar el feeling adecuado con el Alpine, un aspecto fundamental en un circuito tan técnico y particular debido a la altura de la Ciudad de México.
Posteriormente, el piloto nacional se abocó a probar diferentes variantes en la configuración del coche pensando en la puesta a punto para la clasificación. Hacia el final de la tanda, calzó los compuestos blandos, aunque completó ese tramo final rodando con una importante carga de combustible para simular condiciones de carrera. En paralelo, Gasly profundizó en detalles finos de la configuración de su unidad, combinando tandas con gomas medias y realizando un ensayo con neumáticos blandos y poca nafta, antes de cerrar su participación con un bloque de mayor peso en el tanque.
El balance de los tiempos y el rendimiento en pista
En el plano estrictamente cronometrado, las diferencias en los programas se reflejaron en las posiciones finales del clasificador. Gasly completó 33 vueltas al circuito y estableció su mejor registro en 1:18.407, lo que le permitió finalizar la segunda sesión en la octava colocación. El francés demostró una adaptación inmediata a las exigencias del trazado.
En tanto, Colapinto sumó un total de 34 giros en su única salida a pista de la jornada, marcando un tiempo de 1:19.132 que lo ubicó en la decimosexta posición. De esta manera, el argentino quedó a 725 milésimas del registro obtenido por su compañero de escuadra. Durante esa misma práctica, el piloto de Pilar también debió lidiar con las complicaciones propias del tráfico en pista, una situación que generó momentos de tensión con autos girando a menor velocidad.