Fórmula 1
Franco Colapinto y un desafío atípico: afrontará el Gran Premio de Bahréin en el circuito de Malasia
Tras el abandono en Bakú que cortó su histórica racha, el piloto argentino de Alpine competirá este fin de semana en Sepang debido al conflicto en Oriente Medio. Además, arrastrará una penalización en la grilla.

La temporada 2026 de la Fórmula 1 plantea un escenario logístico y deportivo poco convencional para Franco Colapinto. El piloto argentino se prepara para salir a pista este fin de semana en un fin de semana marcado por una particularidad geográfica: el Gran Premio de Bahréin se disputará oficialmente en territorio malayo. La competencia debió mudarse al sudeste asiático como consecuencia del conflicto en Oriente Medio, que imposibilitó llevar a cabo el evento en el circuito de Sakhir tal como figuraba originalmente en el calendario de abril.
El golpe en Bakú y el fin de una racha histórica
El desembarco en Malasia llega de manera inmediata y sin descanso tras uno de los fines de semana más complejos que debió afrontar el número 43 de la escudería Alpine en la máxima categoría. En el pasado Gran Premio de Azerbaiyán, disputado en el circuito callejero de Bakú, el argentino protagonizó un incidente al chocar contra el monoplaza de su compañero de equipo, Pierre Gasly, en la primera curva de la competencia. Aquella maniobra abrupta decretó su abandono prematuro de la prueba.
Dicho traspié no solo significó perder valiosas unidades en el campeonato, sino que también rompió una marca notable que ostentaba en la categoría reina. Colapinto cortó una racha personal de 29 Grandes Premios consecutivos cruzando la bandera a cuadros sin registrar abandonos, un registro de consistencia y fiabilidad que representaba el mejor andar dentro de la parrilla hasta ese sábado.
Un circuito inédito y penalización en puerta
Para colmo de males, el trazado que recibirá a la categoría este fin de semana representa un terreno completamente desconocido para el joven pilarense. El circuito internacional de Sepang volverá a recibir a la Fórmula 1 después de nueve años de ausencia en el calendario oficial —la última vez que se corrió allí fue en 2017, con victoria del joven Max Verstappen en lo que fue apenas su segundo triunfo en la categoría—. La pista malaya exigirá un trabajo contrarreloj en los simuladores y en las prácticas libres para lograr la adaptación óptima.
A la complejidad de medirse en una pista nueva se le suma una sanción deportiva derivada de los sucesos de Azerbaiyán. Los comisarios deportivos determinaron que el argentino reciba una penalización de cinco puestos en la grilla de partida para la carrera principal del domingo, condicionando directamente su estrategia de clasificación y obligándolo a planificar una remontada.
Condiciones climáticas extremas y exigencia técnica
Los factores meteorológicos y físicos jugarán un papel preponderante a lo largo de todo el fin de semana en Sepang. Las previsiones meteorológicas indican una probabilidad de lluvia del 90 por ciento, un condimento que suele alterar la dinámica de los equipos y abrir oportunidades en el pelotón del medio. La competencia principal constará de 56 vueltas al trazado, completando una distancia total de 310,418 kilómetros bajo condiciones de humedad y temperatura extremas.