Fórmula 1
Fred Vasseur le prometió mejoras en el SF-26 a un frustrado Charles Leclerc tras el Gran Premio de Bakú
El jefe de la escudería de Maranello confirmó que el equipo implementará desarrollos en el monoplaza a la brevedad, luego de que el monegasco señalara la falta de evolución técnica como el motivo principal del flojo rendimiento en Azerbaiyán.

El director de la Scuderia Ferrari, Frédéric Vasseur, debió salir a calmar las aguas dentro del garaje de Maranello tras el Gran Premio de Azerbaiyán de Fórmula 1. La actuación del equipo en el circuito urbano de Bakú estuvo lejos de las expectativas de una estructura que ya suma dos victorias en la temporada, con Charles Leclerc finalizando en la cuarta posición y Lewis Hamilton relegado al sexto puesto. Lejos de esquivar los problemas de rendimiento, la cúpula directiva admitió las dificultades estructurales y prometió la llegada de nuevas piezas técnicas en el corto plazo.
El espejismo de la clasificación y el golpe de realidad en carrera
El fin de semana en Bakú había comenzado con señales sumamente positivas que sorprendieron al propio equipo italiano. Considerado un especialista en trazados urbanos y de máxima exigencia para las unidades de potencia, Charles Leclerc logró exprimir el monoplaza para asegurarse un valioso segundo lugar en la sesión de clasificación. Sin embargo, la alegría duró poco tiempo al apagarse los semáforos el domingo. En los primeros metros de competencia, el déficit de velocidad final en las rectas del SF-26 quedó expuesto de manera cruda, permitiendo que sus rivales superaran al monegasco sin mayores inconvenientes durante los relanzamientos y tramos iniciales.
El desarrollo de la prueba confirmó las carencias del bólido rojo en condiciones de velocidad punta. Leclerc perdió terreno rápidamente en el pelotón de vanguardia y solo logró escalar hasta el cuarto lugar definitivo gracias a un error en pista de Oscar Piastri, tras ceder un ritmo estimado de un segundo por vuelta frente a los punteros después de la última intervención del Auto de Seguridad. Por su parte, el británico Lewis Hamilton completó un fin de semana para el olvido en su vereda del garaje, complicándose severamente para ubicar los neumáticos en la ventana térmica adecuada y cruzando la línea de meta en la sexta colocación.
La trampa aerodinámica y el freno al desarrollo
Analizando el fin de semana, Frédéric Vasseur explicó que el equipo maximizó el potencial disponible en Bakú al obtener el cuarto y sexto puesto, aunque reconoció con crudeza que esos resultados no satisfacen las pretensiones de la marca. Según el máximo responsable técnico, el déficit crónico en las rectas genera un círculo vicioso en la puesta a punto: para intentar defenderse de los ataques en sectores de velocidad máxima, la escudería se ve obligada a recortar carga aerodinámica, lo que termina perjudicando el tiempo general de vuelta y desgastando el chasis en zonas trabadas, un fenómeno que ya se había padecido previamente en Monza.
El propio Leclerc había manifestado su malestar públicamente tras la competencia, apuntando directamente a la falta de evoluciones recientes en el vehículo en comparación directa con el ritmo de progresión exhibido por sus rivales directos en el campeonato. Ante este escenario de estancamiento técnico frente a escuderías como McLaren o Mercedes, Vasseur admitió que la ventaja inicial en el chasis que supo ostentar el monoplaza italiano se ha visto reducida drásticamente o ha dejado de existir en el pelotón actual.