Fórmula 1
“Ha sido un día doloroso”: la resignación de Pierre Gasly tras el error estratégico de Alpine en Sepang
El piloto francés admitió que la apuesta con los neumáticos no dio resultados en el circuito malayo, en una jornada donde Alpine se quedó fuera de los puntos y su compañero Franco Colapinto y el asesor Flavio Briatore también cuestionaron duramente la decisión.

El Gran Premio disputado en el circuito de Sepang dejó secuelas profundas en el seno de la escudería Alpine, que sufrió una jornada para el olvido tras un error estratégico mayúsculo en el inicio de la competencia. Mientras el equipo intentaba recomponerse de las tensiones internas recientes —marcadas por cruces previos entre Franco Colapinto y la directiva—, la elección desacertada de compuestos de piso seco en una pista todavía húmeda sepultó las aspiraciones de sumar unidades valiosas en el campeonato de constructores.
Una apuesta arriesgada que salió mal
La competencia principal comenzó bajo condiciones climáticas adversas, con la pista mojada y tras una suspensión inicial de la largada que obligó a los equipos a reevaluar sus planes sobre la marcha. En ese escenario complejo, el muro de boxes de Alpine tomó una decisión colectiva jugada: montar neumáticos slick en ambos monoplazas confiando en que el asfalto se secaría con rapidez. Sin embargo, la humedad persistió mucho más tiempo del proyectado, condenando a los pilotos a sufrir una falta absoluta de adherencia desde el semáforo en verde.
Pierre Gasly describió el impacto de la maniobra con crudeza al término de la prueba. El piloto francés de 30 años admitió que la apuesta no funcionó y que la jornada se tornó sumamente dolorosa para el garaje. Según relató, la decisión colectiva parecía lógica en el momento de tomarla, e incluso debió lidiar con un susto importante durante la vuelta de formación al intentar imprimir temperatura a unas gomas que patinaban peligrosamente sobre el asfalto mojado. Pese a los contratiempos iniciales, el equipo optó por mantener el plan original en lugar de corregir el rumbo de inmediato, lo que terminó por relegarlos definitivamente en el clasificador.
Voces cruzadas y autocrítica en el garaje
La lectura del fin de semana generó reacciones diversas puertas adentro, aunque con un denominador común: la frustración por el rendimiento. Franco Colapinto fue tajante en sus declaraciones a la prensa al calificar la estrategia como la peor decisión posible en ese contexto, señalando que los dos bólidos del equipo carecían por completo de agarre y deslizaban peligrosamente en la salida. El piloto argentino, que protagonizó una sólida remontada escalando posiciones tras el tropiezo inicial, cuestionó la lentitud con la que evaporó la humedad del trazado.
Por su parte, el asesor ejecutivo Flavio Briatore adoptó una postura de total franqueza al analizar el resultado dominical. El directivo reconoció públicamente que la estructura no estuvo a la altura de las circunstancias ni acertó en las decisiones críticas, lamentando especialmente que los rivales directos en la tabla general aprovecharan la ocasión para estirar diferencias. El comunicado oficial emitido posteriormente por la escudería buscó apaciguar las aguas internas, remarcando que el revés fue producto de un análisis compartido y llamando a la cohesión del grupo sin buscar chivos expiatorios.