NASCAR CUP
Impresionante vuelco de Joey Logano en Talladega en un múltiple accidente que involucró a quince autos
La categoría estadounidense vivió momentos de zozobra en el óvalo de Talladega cuando una carambola a cinco vueltas del final dejó al Ford número 22 de Logano deslizándose sobre el techo y obligó a detener la competencia con bandera roja.

La NASCAR Cup protagonizó uno de los episodios más peligrosos y espectaculares de su temporada en el autódromo Talladega Superspeedway, donde un monumental choque múltiple involucró a quince vehículos y culminó con el Ford número 22 de Joey Logano deslizándose invertido sobre el techo del asfalto.
Cómo se desencadenó el incidente en el óvalo
El incidente general se desató exactamente en el giro 183 de la competencia, cuando restaban apenas cinco vueltas para la bandera a cuadros. En plena disputa por la vanguardia de la prueba, Logano recibió un contacto imprevisto que le hizo perder el control de su unidad en la sección alta del peralte, provocando su vuelco inmediato.
Ante la gravedad de la secuencia y la posición en la que quedó el vehículo del equipo Team Penske, los comisarios deportivas decretaron de manera instantánea la bandera roja. Esta interrupción total permitió el ingreso seguro de los equipos de rescate y asistencia médica hacia el sector de la pista afectado.
Tareas de rescate y el estado de salud de los protagonistas
A pesar de la extrema tensión que dominó el escenario, ningún otro competidor embistió al vehículo número 22 mientras permanecía volcado. Los rescatistas lograron enderezar el automóvil con maniobras precisas, lo que permitió al piloto estadounidense descender por sus propios medios antes de ser derivado preventivamente al centro médico del circuito.
Tras someterse a los chequeos de rigor, los facultativos confirmaron que Logano resultó ileso y le otorgaron el alta médica. Una vez liberado de sus obligaciones médicas, el tricampeón de la categoría reflexionó sobre el episodio con una mezcla de alivio y sarcasmo, comparando lo vivido con escenas cinematográficas y ponderando la solidez estructural del chasis.
Por otro lado, la carambola también castigó con dureza a Riley Herbst, piloto del equipo 23XI Racing. Herbst sufrió dos impactos violentos de manera consecutiva: primero contra la pared exterior y posteriormente contra la contención interna del óvalo.
Aunque logró salir por sus propios medios del habitáculo, el joven piloto evidenció serias dificultades para reanudar su respiración con normalidad y debió ser atendido portando una férula en su muñeca izquierda. Al igual que Logano, recibió el alta médica horas más tarde y llevó tranquilidad sobre su evolución física ante la transmisión oficial.
Una carambola de proporciones masivas
La magnitud del incidente quedó graficada en la extensa nómina de competidores que quedaron atrapados en la secuencia de golpes y maniobras evasivas. Además de los principales damnificados, pilotos de renombre como Carson Hocevar, Austin Cindric, Brad Keselowski, Daniel Suárez, AJ Allmendinger, Chris Buescher, Chase Briscoe, Josh Berry, Erik Jones, Ricky Stenhouse Jr., Alex Bowman, Connor Zilisch y Shane van Gisbergen se vieron involucrados en el caos.
Pese a la violencia generalizada de los múltiples impactos registrados a alta velocidad en el superóvalo, la totalidad de los corredores involucrados superaron los exámenes médicos posteriores sin lesiones de gravedad, cerrando una jornada de extrema preocupación con saldo físico favorable para el parque motor.