Fórmula 1 - Gran Premio de Estados Unidos
Isack Hadjar calificó de disaster el comportamiento de su Red Bull en Austin
Modificaciones en la puesta a punto complicaron al piloto francés durante la segunda sesión de entrenamientos en el Circuito de las Américas, dejándolo lejos del ritmo de su compañero Max Verstappen.

La actividad en pista para Isack Hadjar en el Circuito de las Américas comenzó a torcerse durante la segunda tanda de entrenamientos libres del Gran Premio de Estados Unidos. Modificaciones en el esquema de puesta a punto de su unidad dejaron al francés con graves inconvenientes de adherencia, provocando que finalice la sesión en la novena colocación y a más de nueve décimas de su compañero de estructura, Max Verstappen.
Un rendimiento dispar entre las tandas
El inicio de la jornada había mostrado un panorama alentador para el piloto de la escudería de las bebidas energéticas durante los primeros ensayos libres. Sin embargo, las variantes introducidas en el monoplaza para la tarde alteraron por completo el comportamiento del vehículo al momento de montar el compuesto blando de neumáticos, situación que frustró cualquier intento de vuelta competitiva.
En declaraciones posteriores, Hadjar no dudó en calificar el ensayo vespertino como un verdadero desastre y describió al coche como sumamente complejo de maniobrar en esas condiciones. El principal inconveniente se centró en la sobretemperatura generada en el eje delantero durante el tránsito por los sectores veloces de la primera parte del circuito, un factor que destruyó el rendimiento del caucho de manera prematura.
El diagnóstico técnico de la escudería
Desde el garaje del equipo admitieron que el camino elegido en la configuración del monoplaza no fue el acertado. El director técnico Pierre Wache reconoció que la dirección adoptada entre ambas sesiones resultó equivocada y confirmó que el personal técnico trabajó durante la noche posterior para revertir los cambios y devolverle al coche las características matutinas.
Wache también hizo hincapié en las características particulares de la pista estadounidense, señalando que las ondulaciones del trazado texano penalizan fuertemente a los vehículos que no logran una flexibilidad adecuada en sus suspensiones. El ingeniero explicó que el diseño del circuito presenta una zona de máxima exigencia en alta velocidad durante el primer sector, donde castigar los neumáticos en exceso condena el resto del intento cronometrado.
Diferencias de configuración en el garaje
Mientras el lado del garaje de Hadjar penaba con la falta de respuesta del eje delantero, Max Verstappen logró sortear los escollos principales de la jornada. El neerlandés completó una sesión más limpia tras solucionar un inconveniente previo relacionado con la dirección asistida que había afectado su andar durante los entrenamientos matutinos, ubicándose tercero en la tabla de tiempos por detrás de Charles Leclerc y Kimi Antonelli.
Si bien el piloto francés admitió que existían variaciones menores en la puesta a punto respecto al coche de su compañero, manifestó su desconcierto ante la enorme brecha de sensaciones al volante. Para la continuidad del fin de semana, el objetivo prioritario del equipo consiste en encontrar estabilidad en el rendimiento a baja velocidad, considerado el aspecto fundamental para recuperar terreno.