TC2000
Julián Santero reveló cómo un toque con Agustín Canapino en los 200 Km rompió su relación
El piloto mendocino se refirió al cortocircuito que generó un antes y un después en su vínculo con el arrecifeño tras un polémico incidente en pista durante la edición 2022 de la clásica competencia.

Las relaciones dentro del automovilismo argentino suelen atravesar momentos de alta tensión, donde la exigencia deportiva y la disputa por cada puesto en pista dejan secuelas que trascienden la bandera a cuadros. En esta oportunidad, Julián Santero se refirió abiertamente a un episodio del pasado reciente que alteró de forma permanente el trato cotidiano que mantenía con Agustín Canapino, marcando un quiebre definitivo en la dinámica personal que ambos compartían dentro del ambiente.
El origen del conflicto en el Coliseo Porteño
El hecho se remonta a los días 1 y 2 de octubre de 2022, cuando la decimosexta edición de los tradicionales 200 Km de Buenos Aires del TC2000 puso en pista a un total de 19 binomios en el mítico autódromo Oscar y Juan Gálvez. En aquella cita especial disputada sobre el circuito número 9 del trazado porteño, la competencia albergaba figuras de peso internacional y nacional, configurando un escenario de máxima exigencia para cada uno de los equipos oficiales que integraban la grilla de partida de la categoría.
Durante el desarrollo de la prueba final, la tensión escaló de manera abrupta en el pelotón delantero. Julián Santero cumplía el rol de piloto titular dentro de la estructura del Toyota Gazoo Racing —con el experimentado Matías Rossi como su invitado de lujo—, mientras que Agustín Canapino formaba parte de la escuadra Chevrolet YPF compartiendo butaca junto a Christian Ledesma, buscando ambos protagonistas consolidar posiciones de protagonismo absoluto.
La maniobra que cambió el vínculo
El punto de inflexión se desató cuando el mendocino y el arrecifeño luchaban de manera directa por la segunda colocación de la carrera. Al encarar la recta principal del autódromo, Canapino intentó una maniobra de sobrepaso sobre el Toyota Corolla de Santero. En esa exigida búsqueda por ganar terreno, se produjo un roce violento que derivó en la rotura inmediata de la llanta del vehículo atendido por el equipo Chevrolet, obligando al arrecifeño a un temprano e inesperado abandono de la competencia.
En el calor de los boxes posterior a aquel incidente, el enojo del piloto de arrecifes fue categórico. Canapino manifestó públicamente en aquel momento que la maniobra defensiva de su colega había sido deliberada para dejarlo fuera de carrera, señalando con dureza que su intención había sido eliminarlo de la pelea directa por el podio. Ese descargo enérgico abrió un paréntesis de cortocircuito que, con el correr de los años, terminó consolidándose como una distancia insalvable en el trato diario.
El balance a cuatro años del episodio
Recientemente, al repasar aquel hito en el programa 'Recta principal', Santero reconoció con absoluta franqueza el impacto que tuvo el fin de semana porteño en su vida profesional y personal respecto a su colega. El mendocino admitió que aquella competencia funcionó como un límite invisible que modificó para siempre la cercanía que solían profesarse fuera de los escenarios deportivos.