Fórmula 1
Kimi Antonelli cerró su fin de semana más difícil en Bakú con un quinto puesto y apunta a recuperar terreno
El piloto italiano de Mercedes sufrió problemas técnicos y un fuerte despiste en la clasificación, pero logró remontar desde el fondo para sumar puntos vitales en el campeonato.

El paso de la Fórmula 1 por el circuito callejero de Bakú dejó un saldo complejo para Kimi Antonelli, quien catalogó el evento en Azerbaiyán como el peor fin de semana de lo que va de la temporada. A pesar de los múltiples contratiempos que condicionaron su rendimiento desde las primeras prácticas, el piloto italiano logró una valiosa remontada el domingo para rescatar un quinto puesto.
Problemas técnicos y un golpe de timón necesario
Las dificultades para el representante de Mercedes comenzaron antes de la actividad oficial importante. Inconvenientes de orden técnico complicaron sus sesiones de entrenamientos libres, impidiéndole encontrar una puesta a punto estable. La situación empeoró radicalmente durante la sesión de clasificación, donde sufrió un fuerte despiste en los primeros tramos que lo relegó al decimosexto cajón de la grilla de partida.
Mientras su compañero de estructura, George Russell, dominaba las acciones y se quedaba con la pole position y el posterior triunfo, Antonelli debió encarar una prueba de estricta contención de daños. Sin el ritmo ideal y con la confianza mermada por el error sabatino, el foco principal pasó a ser minimizar la pérdida de puntos en la tabla general del certamen.
Daños estructurales y pelea en pista
El desarrollo del Gran Premio no dio tregua. Durante un relanzamiento posterior a la salida del auto de seguridad, el monoplaza del italiano protagonizó un roce con el Haas de Ollie Bearman. Dicho impacto dejó importantes roturas en el suelo del coche de Mercedes, un factor aerodinámico crítico que mermó aún más sus posibilidades de avanzar de manera limpia.
Aun con el rendimiento disminuido y la falta de sintonía fina con el bólido, la inteligencia táctica prevaleció para avanzar desde el fondo del pelotón hasta la quinta colocación final. Sin embargo, este traspié relativo redujo su ventaja al frente del campeonato, donde su colchón de unidades pasó de 81 a 66 puntos respecto a sus perseguidores más cercanos.
Mirada puesta en el cierre del calendario
Al evaluar el balance general, Antonelli reconoció que la experiencia en el trazado azerí le dejó valiosas lecciones tanto a nivel conductivo como en la aproximación mental previa a los fines de semana de competencia. Asumió que durante varios tramos corrió un paso por detrás de los registros esperados.
La categoría más alta del automovilismo mundial afronta ahora una exigente seguidilla de compromisos internacionales en el sudeste asiático. Con las citas de Malasia y Singapur programadas de manera consecutiva para las próximas semanas, el equipo alemán buscará dejar atrás el bache de Bakú y reajustar los parámetros técnicos para defender la cima del certamen.
El campeonato continuará su marcha con el Gran Premio de Bahréin, a disputarse en el Sepang International Circuit de Malasia el próximo 4 de octubre.