Fórmula 1
La clasificación del Gran Premio de Brasil fue suspendida por lluvia extrema
La sesión en el circuito de Interlagos debió ser interrumpida con bandera roja apenas superados los primeros dos minutos debido a la intensidad del agua sobre el asfalto.

La actividad oficial de la Fórmula 1 en el circuito de Interlagos sufrió un freno abrupto este sábado cuando la sesión de clasificación para el Gran Premio de Brasil debió ser interrumpida con bandera roja apenas transcurridos dos minutos de su inicio. Las precipitaciones, que ya estaban pronosticadas en la previa para la jornada sabatina en territorio paulista, se desataron con una intensidad torrencial justo en el momento en que los monoplazas salían a pista.
Condiciones impracticables desde el primer instante
Ocho competidores decidieron arriesgar y salir a evaluar el estado del trazado utilizando neumáticos intermedios. Entre ellos se encontraron los pilotos de Mercedes Kimi Antonelli y George Russell, Charles Leclerc con Ferrari, Isack Hadjar al volante del Red Bull, los representantes de Alpine Pierre Gasly y el argentino Franco Colapinto, Fernando Alonso con su Aston Martin y Valtteri Bottas a bordo del Cadillac.
Sin embargo, el escaso tiempo que los vehículos lograron transitar sobre el asfalto bastó para confirmar que la adherencia era nula y la visibilidad se encontraba seriamente comprometida. Las imágenes de la transmisión oficial permitieron observar a Lando Norris protagonizando un susto importante al casi perder el control de su monoplaza, mientras pilotos como Antonelli y Hadjar evidenciaban en sus comunicaciones radiales la imposibilidad real de competir bajo semejante caudal de agua acumulada.
Voces desde el paddock y estrategia en los garajes
El piloto local Gabriel Bortoleto describió el panorama con absoluta claridad al señalar que, al descender del vehículo, su indumentaria estaba completamente empapada debido a la magnitud del fenómeno meteorológico. Por otra parte, competidores de dilatada trayectoria como Max Verstappen y Lewis Hamilton optaron por la prudencia y permanecieron a resguardo dentro de sus respectivos garajes, evitando arriesgar el material mecánico en un escenario donde rodar resultaba inviable.
Ante este panorama, los comisarios deportivos de la Fórmula 1 intervinieron de inmediato para decretar la suspensión temporal de la actividad mediante la bandera roja, priorizando la seguridad de los deportistas y del personal apostado en el circuito. Los reportes meteorológicos internos suministrados a los equipos indicaban que el núcleo más fuerte de las precipitaciones continuaría descargando con fuerza sobre el autódromo durante al menos diez minutos adicionales desde el momento de la interrupción.
Evaluación del circuito y próximos pasos
La Federación Internacional del Automóvil emitió un comunicado oficial aclarando que, una vez que las condiciones climáticas muestren una mejoría sostenida y cesen los momentos de mayor caudal pluvial, el vehículo médico será enviado a recorrer la pista para inspeccionar la cantidad de agua estancada y determinar si existen garantías suficientes para reanudar la sesión.
La competencia en el Autódromo José Carlos Pace forma parte de la recta final del calendario anual de la máxima categoría del automovilismo mundial. Tras el desarrollo de este Gran Premio de São Paulo en suelo brasileño, la acción de la Fórmula 1 se trasladará a los Estados Unidos para la disputa del Gran Premio de Las Vegas en el circuito callejero de la ciudad estadounidense, pactado para el 22 de noviembre, antes de cerrar el periplo con la cita en el Lusail International Circuit de Qatar el próximo 29 de noviembre.