TURISMO CARRETERA
La dura autocrítica de Julián Santero por el conflicto de licencias que le impidió correr en el exterior
El campeón del TC cuestionó con dureza la falta de unión de los protagonistas tras perder la oportunidad de competir en Brasil por la falta de habilitación internacional de la CDA.

El conflicto institucional que divide al automovilismo argentino vuelve a dejar secuelas directas en los deportistas. Las restricciones impuestas por la Comisión Deportiva Automovilística del Automóvil Club Argentino sobre la entrega de habilitaciones internacionales a competidores vinculados a estructuras de la ACTC truncaron las aspiraciones de varias figuras de presentarse fuera del país.
La polémica se reavivó cuando distintos equipos extranjeros extendieron invitaciones a volantes nacionales para competencias de primer nivel internacional. Entre los afectados directos se encuentra Julián Santero, quien reveló públicamente que recibió múltiples propuestas para formar parte de una tradicional carrera especial en Brasilia, pero debió declinarlas por la negativa de la entidad fiscalizadora local.
El impacto en los pilotos y la postura de las entidades
El trasfondo de la disputa radica en la aplicación estricta del Código Deportivo Internacional. Desde la conducción de la CDA se argumenta que la normativa global impide otorgar el aval a quienes no forman parte directa del sistema fiscalizado por la Federación Internacional del Automóvil. En esa línea, las autoridades señalaron que la exigencia responde a normativas globales que rigen en todo el planeta y deslindaron responsabilidades sobre un supuesto trato arbitrario.
Por su parte, el referente mendocino manifestó su malestar mediante sus redes sociales al verse imposibilitado de aceptar los convites recibidos. El actual campeón de la máxima categoría nacional subrayó que los competidores quedan sistemáticamente en medio de disputas dirigenciales ajenas a la actividad deportiva pura.
Una profunda revisión sobre el rol dirigencial de los deportistas
Lejos de apuntar únicamente contra los organismos de fiscalización, el referente cuyano profundizó su análisis con una marcada autocrítica hacia el colectivo de conductores. Con declaraciones categóricas, advirtió que la inacción gremial y la falta de cohesión interna permitieron que este escenario se prolongue durante extensos períodos sin encontrar soluciones definitivas.
Para el piloto, la responsabilidad de destrabar esta problemática recae enteramente en quienes conducen los vehículos en pista, señalando que la falta de un frente común debilitó históricamente la posición de los profesionales frente a los cortocircuitos entre las entidades rectoras del deporte motor.
Antecedentes y continuidad en el calendario
Este episodio se suma a una serie de declaraciones recientes de Julián Santero respecto a diversos aspectos de la actividad nacional, incluyendo su firme candidatura en los tramos decisivos del año dentro del Turismo Carretera a pesar de las complejidades reglamentarias, así como sus valoraciones sobre los trazados y competencias de otras divisionales en las que interviene con protagonismo.
Mientras el debate institucional continúa abierto sin un horizonte claro de acuerdo entre las partes involucradas, la atención de la categoría regresa al plano estrictamente deportivo con la mira puesta en las próximas fechas del calendario oficial. La actividad continuará el 4 de octubre con la competencia final programada en el Autódromo de San Nicolás, en la provincia de Buenos Aires.