Fórmula 1
La dura charla en Alpine tras la eliminación de Franco Colapinto en Singapur
El piloto argentino quedó relegado al 16° puesto en la clasificación en Marina Bay y protagonizó un tenso intercambio por radio con el ingeniero Stuart Barlow.

La sesión de clasificación del Gran Premio de Singapur dejó sensaciones complejas para Franco Colapinto dentro de la estructura de Alpine. El piloto argentino cerró su participación en la segunda instancia cronometrada en el 16° lugar de la grilla, luego de un sábado en el circuito callejero de Marina Bay que también contempló un abandono previo durante la carrera Sprint a causa de un inconveniente técnico.
Un cierre de Q2 marcado por el nerviosismo
Durante su intento final en la Q2, cuando buscaba registrar un tiempo que le permitiera escalar posiciones, el monoplaza del pilarense rozó las defensas metálicas con el sector posterior. Aunque pudo concluir el giro cronometrado con un registro de 1:33.787, el rendimiento general del vehículo expuso falencias evidentes que dispararon una reacción inmediata por parte del muro de boxes de la escudería francesa.
Al momento de recibir al piloto en la comunicación interna, el ingeniero de pista Stuart Barlow no ocultó su desconcierto ante la performance observada en pista. La devolución técnica desde el equipo reflejó la sorpresa por la falta de ritmo y el comportamiento inestable del bólido durante esa última vuelta rápida que decretó la eliminación del argentino en el corte intermedio.
El diálogo en la radio y la revisión en boxes
En el intercambio difundido tras la bajada de bandera, Barlow le transmitió al argentino su desconcierto sobre el andar del coche, calificando la maniobra y el andar general de manera muy crítica mientras el vehículo emprendía el regreso hacia los talleres. Ante la consulta del piloto sobre los motivos de tal apreciación, el ingeniero ratificó que el comportamiento del vehículo se alejaba por completo de los parámetros esperados.
Por su parte, Colapinto intentó fundamentar lo ocurrido en la zona donde se produjo el contacto con los límites del trazado asiático. El argentino argumentó que sufrió una repentina e intensa pérdida de adherencia en el tren trasero, experimentando un sobreviraje excesivo que le hizo perder el control absoluto de la unidad en esa curva específica del trazado urbano.
Análisis interno y diferencias en el garage de Alpine
Tras escuchar las explicaciones del piloto, el técnico reconoció que el equipo tampoco disponía de una lectura definitiva sobre las causas exactas del repentino comportamiento del chasis. Ante este panorama, los mecánicos procedieron a revisar de inmediato el sector derecho del chasis y las suspensiones para constatar posibles daños estructurales tras el roce con los muros.
Mientras el argentino debió conformarse con el décimo sexto cajón de partida, el desarrollo interno dentro del equipo evidenció una marcada diferencia de rendimiento entre ambos coches. Su compañero de estructura, el francés Pierre Gasly, logró sortear con éxito las distintas instancias eliminatorias y se metió de lleno en la Q3, culminando la sesión ordenada en la octava colocación general.