Fórmula 1
La historia secreta de Carlos Reutemann en África: su primera victoria, el triunfo fantasma y el último podio
El anuncio del regreso de la categoría al continente africano en la próxima década invita a repasar las actuaciones de los pilotos argentinos en los circuitos de Sudáfrica.

La confirmación oficial por parte de la Fórmula 1 sobre su retorno al continente africano, pautado mediante un acuerdo de diez años para correr en Ruanda a comienzos de la década de 2030, reactiva el recuerdo de las jornadas doradas del automovilismo argentino en tierras africanas. En particular, la trayectoria de Carlos Alberto Reutemann quedó grabada a fuego en el circuito de Kyalami, Sudáfrica, escenario de hitos deportivos fundamentales para su campaña en la máxima categoría.
El amanecer de la gloria en Kyalami
El capítulo más recordado de esta relación data del 30 de marzo de 1974, fecha en la que el santafesino se adjudicó su primer triunfo en el campeonato mundial de la máxima categoría. Al mando de un Brabham BT44, el Lole partió desde la cuarta colocación en la grilla y completó una gran maniobra de recuperación que incluyó el sorpresivo adelantamiento a Niki Lauda en el giro número once para tomar el mando definitivo de la prueba.
A partir de ese instante, el piloto argentino controló las acciones de la competencia con solvencia hasta ver caer la bandera cuadriculada, sacando una diferencia cercana a los 34 segundos sobre su escolta, Jean-Pierre Beltoise. Aquella conquista representó un corte histórico para el deporte motor nacional, que volvió a celebrar un éxito en la máxima divisional tras casi diecisiete años de sequía, desde la última victoria concretada por Juan Manuel Fangio en el Gran Premio de Alemania disputado en 1957.
Años más tarde, en declaraciones concedidas a Carburando, el propio protagonista reflexionó sobre aquella instancia al admitir que llegó a dudar de su capacidad para vencer en la categoría reina del automovilismo mundial.
La victoria que no sumó y el aporte de Zunino
La presencia nacional en los circuitos de África contó con otros protagonistas, como fue el caso de Ricardo Zunino. El sanjuanino integró la estructura de Brabham y tuvo su presentación en Kyalami el 1 de marzo de 1980, competencia en la cual finalizó en la décima posición, mientras que Reutemann, ya enrolado en Williams, concluyó quinto.
Sin embargo, la campaña africana guardaba una rareza reglamentaria. El 7 de febrero de 1981, Reutemann volvió a cruzar la meta en la primera posición del Gran Premio sudafricano con el Williams, pero dicho resultado jamás se contabilizó dentro de sus estadísticas oficiales del torneo ecuménico. La razón principal radicó en una fuerte disputa política entre la Federación Internacional del Deporte Automóvil (FISA) y la Asociación de Constructores de Fórmula 1 (FOCA).
Debido a ese cortocircuito dirigencial, la competencia se rigió bajo la normativa de la llamada Fórmula Libre, lo que anuló la entrega de unidades para el campeonato mundial. De este modo, el santafesino se impuso en una prueba desarrollada con monoplazas de la categoría, aunque la estadística oficial dejó aquel rendimiento fuera de sus doce triunfos reconocidos. En esa misma carrera, Ricardo Zunino completó una labor decorosa al finalizar en el octavo puesto con el Brabham.