GT World Challenge Europe
La sanción y la remontada de Max Verstappen en el cierre de temporada en Portimao
Un toque de su compañero Chris Lulham obligó al Mercedes Benz número 3 a cumplir una penalización que condicionó la estrategia, antes de que el neerlandés tomara el volante para protagonizar una intensa recuperación.

Un estreno condicionado desde los boxes
El debut absoluto de Max Verstappen dentro del GT World Challenge Europe, disputado en la última fecha de la temporada 2026 en el circuito portugués de Portimao, estuvo marcado por la adversidad táctica. El neerlandés compartió la conducción del Mercedes Benz inscripto en la competitiva divisional Pro junto al británico Chris Lulham y Ben Barnicoat, integrando una tripulación que buscaba cerrar el año de la mejor manera en un trazado exigente.
Sin embargo, las aspiraciones de pelear en los puestos de vanguardia sufrieron un revés considerable cuando el desarrollo de la competencia se encontraba en su etapa decisiva. Durante el turno de manejo correspondiente a Lulham, un incidente en pista alteró por completo el panorama del equipo y obligó a los comisarios deportivos a intervenir de manera inmediata.
El roce que originó el castigo reglamentario
Cuando restaban exactamente 70 minutos para la bandera a cuadros, Chris Lulham protagonizó un roce en plena velocidad con el Mercedes Benz tripulado por Luca Stolz. La maniobra fue analizada con rigor por las autoridades de la prueba, quienes determinaron la culpabilidad del piloto británico en el contacto.
Como consecuencia de esta infracción, dirección de carrera aplicó un severo castigo en forma de un 'drive through' al auto número 3. Esta sanción reglamentaria obligó a transitar obligatoriamente por la calle de boxes a velocidad reducida, lo que retrasó al vehículo de forma drástica y lo descolocó por completo de la pelea directa por los lugares de privilegio en la clasificación general de la divisional.
La reacción en pista y el avance final
Lejos de bajar los brazos, el equipo reestructuró su estrategia para minimizar los daños de la penalización. Con el transcurso de los minutos, Max Verstappen se subió al habitáculo del Mercedes a falta de 43 minutos para la culminación de la prueba, con la misión de exprimir al máximo el rendimiento mecánico del vehículo en condiciones de alta exigencia.
La aparición estratégica de un período de Auto de Seguridad neutralizó las diferencias y le otorgó al múltiple campeón de la máxima categoría el margen necesario para desplegar una sólida seguidilla de maniobras de sobrepaso. Aprovechando cada espacio disponible en el trazado lusitano, el neerlandés completó una firme progresión que le permitió escalar posiciones hasta cruzar la línea de sentencia en la novena colocación.
Antecedentes y continuidad en el calendario
Esta incursión en el automovilismo de resistencia se suma a las actividades recientes del piloto de Red Bull, quien el 16 de octubre de 2026 concretó su primer contacto oficial en este certamen dentro del mismo escenario portugués. En aquella previa clasificatoria inicial, el neerlandés debió batallar con los parámetros de adaptación al GT3, finalizando en el decimoquinto lugar de la grilla.
Con el cierre de este compromiso en Portimao, la actividad internacional del deporte motor no se detiene y apunta sus cañones hacia el continente americano. El próximo compromiso oficial confirmado en la agenda de la máxima categoría global tendrá lugar en el Circuit of the Americas, en Austin, con motivo del Gran Premio de Estados Unidos programado para el 25 de octubre de 2026.