TURISMO CARRETERA
Las claves del autódromo de Rosario para el Turismo Carretera: un circuito trabado y pocos lugares de sobrepaso
El TC afronta un exigente desafío en el renovado trazado santafesino, caracterizado por curvas lentas y escasas opciones de maniobra que elevarán la importancia de la clasificación.

El Turismo Carretera se encuentra ante un compromiso de alta exigencia técnica en el autódromo de Rosario, un escenario que pondrá a prueba tanto la puesta a punto de los vehículos como la precisión de los pilotos debido a las características de su renovado dibujo. Aunque el circuito presenta una extensión mayor en comparación con su diseño original, la abundancia de curvas lentas anticipa una complejidad notoria tanto en el ordenamiento de la clasificación como en las maniobras destinadas a avanzar durante la competencia.
Los principales protagonistas de la categoría coincidieron en sus apreciaciones tras realizar los primeros análisis previos mediante simuladores. Las referencias técnicas iniciales apuntan a un trazado sumamente trabado, donde la búsqueda de un equilibrio óptimo en el chasis será determinante para dominar los sectores más cerrados y lograr una vuelta veloz sin errores.
Un trazado lento y exigente en velocidad parcial
Entre las particularidades del circuito rosarino destaca la presencia constante de variantes que obligan a transitar en primera y segunda marcha. Desde la perspectiva de Juan Martín Trucco, las sensaciones obtenidas en el simulador trasladan la complejidad del trazado a un escenario lento, con similitudes técnicas respecto de ciertos sectores característicos del autódromo de San Nicolás.
En sintonía con esa lectura, Santiago Mangoni remarcó que la configuración del dibujo demanda una administración precisa de la tracción y la estabilidad en el ingreso a las curvas. Para el piloto, esta condición vuelve especialmente rigurosa la exigencia para los autos, sobre todo cuando la competencia comience a desarrollarse en el medio y fondo del pelotón.
La clasificación como instancia decisiva
Ante la escasez de puntos claros para ejecutar maniobras de superación, conseguir un lugar de privilegio en la sesión cronometrada adquiere una relevancia crítica. Juan Bautista De Benedictis advirtió que la clasificación terminará por condicionar gran parte de la carrera, mientras que Norberto Fontana hizo hincapié en la necesidad de exprimir el rendimiento puro del vehículo en una única vuelta lanzada.
Por su parte, Manu Urcera, quien recorrió las instalaciones del autódromo en los días previos a la actividad oficial, detalló las modificaciones edilicias y de traza que experimentó el predio. Según explicó el piloto, si bien la primera curva y la salida hacia la recta principal conservan su formato histórico, el sector posterior experimentó variantes, destacándose la ampliación de la segunda curva tras el retiro de una torre de alta tensión, mientras que el resto del recorrido mantuvo su disposición original.
La complejidad de los sobrepasos y el tránsito en pista
La dificultad para encontrar espacios limpios para el ataque figura como una de las incógnitas principales del fin de semana. La seguidilla de variantes de baja velocidad obliga a los competidores a especular con posibles desaciertos de sus rivales o a aguardar oportunidades muy específicas.