Fórmula 1
Liam Lawson cerró con optimismo el Gran Premio de Estados Unidos y consolidad el quinto puesto de Racing Bulls
El piloto neocelandés completó un fin de semana sólido en el Circuito de las Américas con un noveno puesto que aporta valiosos puntos para el campeonato de constructores, mientras que su compañero Arvid Lindblad debió reponerse a penalizaciones y una compleja estrategia de dos paradas.

El paso de la Fórmula 1 por el Circuito de las Américas dejó sensaciones sumamente positivas dentro de la estructura de Racing Bulls, especialmente para Liam Lawson. El neocelandés se metió en la zona de unidades tras cruzar la bandera a cuadros en la novena posición, un resultado que corrobora la regularidad que atraviesa la escuadra en el tramo decisivo del calendario oficial.
Partiendo desde el noveno cajón de la grilla de partida como el mejor ubicado fuera de los equipos dominantes —detrás de las estructuras de Mercedes, Red Bull, Ferrari y McLaren—, el piloto de 24 años administró los neumáticos y el ritmo con precisión quirúrgica. Su rendimiento limpio le permitió capitalizar cada circunstancia de la carrera sin cometer errores que pusieran en riesgo el botín numérico.
Una ejecución impecable y la mira puesta en las próximas fechas
Al evaluar el rendimiento general de la jornada dominical, Lawson remarcó que el monoplaza respondió exactamente a lo esperado frente al rendimiento de sus rivales directos. El neocelandés señaló que, cuando todos los competidores completan la distancia sin abandonos, avanzar más allá del noveno o décimo lugar representa el límite prestacional actual del coche, destacando la óptima sincronía entre la estrategia del muro de boxes y su manejo en pista.
Consultado sobre su estado anímico y deportivo de cara a la recta final del año, el piloto reconoció que se siente sumamente cómodo al límite del monoplaza. El buen comportamiento general del vehículo en el trazado texano genera expectativas alentadoras ante la llegada de circuitos con exigencias técnicas particulares y muy contrastantes en su configuración aerodinámica y mecánica.
Desafíos complejos al otro lado del garaje
Mientras Lawson celebraba una nueva cosecha de unidades, el panorama en la vereda opuesta del garaje de Racing Bulls fue sustancialmente más arduo. Arvid Lindblad debió afrontar un domingo cuesta arriba tras cargar con una sanción de cinco posiciones en la formación de salida debido a la utilización de elementos adicionales en su unidad de potencia, lo que lo relegó hasta el décimo cuarto lugar de partida.
El joven británico avanzó hasta el décimo segundo puesto definitivo, aunque admitió que la competencia le dejó sensaciones ambiguas. Tras una largada donde el pelotón se comprimió en los primeros metros impidiéndole progresar con naturalidad, apostó por una estrategia poco convencional de dos detenciones que incluyó un paso temprano por los compuestos neumáticos medianos.
Durante ese tramo de la competencia, Lindblad se vio momentáneamente retenido dentro de la zona de aire sucio al quedar atrapado en el radio de acción del undercut de Pierre Gasly, un incidente temporal que le costó valiosos segundos en pocas curvas. Pese a las complicaciones estratégicas y al desgaste prematuro por intentar recuperar terreno, el británico rescató aspectos positivos sobre su feeling al volante, al que catalogó como uno de los mejores de su temporada actual en la categoría tras superar las dudas iniciales de las prácticas libres.