Turismo Carretera
La profunda reflexión de Mariano Werner tras su victoria en San Luis y la duda sobre el lastre
El piloto entrerriano dominó la apertura de la Copa de Oro del TC en el autódromo sanluiseño, alcanzó un hito histórico en su trayectoria y reveló un dilema táctico respecto a los kilos que carga su vehículo.

El Turismo Carretera puso en marcha su Copa de Oro 2026 con un fin de semana contundente en el autódromo de San Luis, donde Mariano Werner ratificó su protagonismo absoluto al dominar la final de punta a punta a bordo de su unidad Ford. El piloto entrerriano construyó un fin de semana ideal desde los primeros ensayos y coronó su rendimiento con una victoria que le permite arrancar de la mejor manera la etapa definitoria del campeonato más importante del automovilismo argentino.
Sin embargo, tras bajarse del auto, el referente de la marca del óvalo sorprendió al repasar los pensamientos que cruzaron por su mente en la previa y durante el desarrollo de la competencia. El fin de semana perfecto comenzó a gestarse varios días antes en los talleres, según detalló el propio protagonista tras bajarse del podio.
La preparación previa y el rendimiento en pista
Para Werner, el nivel exhibido en suelo puntano obedeció directamente al trabajo interno realizado junto a su grupo de trabajo. Tras una exigente prueba previa, el equipo mantuvo reuniones clave el miércoles anterior a la carrera, un cónclave que el piloto señaló como el punto de inflexión para recuperar la competitividad máxima en la categoría.
El funcionamiento del vehículo se tradujo en resultados inmediatos desde las primeras tandas cronometradas. El sábado se metió de lleno en el lote de vanguardia al finalizar tercero en la clasificación, un posicionamiento estratégico que le facilitó las cosas al día siguiente. Su serie sabatina se convirtió en la más veloz de la mañana, beneficiada por la evolución en las condiciones de adherencia de la cinta asfáltica a medida que transcurrían las baterías.
La exigencia de la final y el dilema del lastre
Ya en la competencia final, largar desde la posición de privilegio le otorgó una ventaja táctica inicial fundamental. No obstante, el ritmo sostenido de sus principales perseguidores transformó la carrera en una puja constante sin margen de error. Competidores como Julián Santero y Josito Di Palma mantuvieron una presión asfixiante durante las vueltas disputadas.
En medio de esa intensa disputa táctica, el campeón reinante reconoció que evaluó por un instante el aspecto reglamentario vinculado al peso extra y al sistema de puntos. La carga de los diez kilos reglamentarios por la victoria y su incidencia matemática en la tabla general cruzaron fugazmente por su cabeza en plena velocidad.
Pese a esa especulación calculadora que el reglamento suele inducir en los aspirantes al cetro, el temperamento competitivo pesó más. Descartó cualquier especulación sobre resignar posiciones para especular con el lastre o ceder unidades, priorizando la voracidad por cruzar la bandera a cuadros en la primera colocación.
Hitos y antecedentes en la categoría
Este nuevo halago en el autódromo sanluiseño se suma a una serie de estadísticas destacadas dentro de su campaña deportiva. Días atrás, su nombre quedó grabado aún más a fondo en las páginas doradas de la ACTC al alcanzar las treinta victorias oficiales en el Turismo Carretera, equiparando de esta manera la marca histórica conseguida en su momento por Héctor Gradassi.