Fórmula 1
McLaren lleva la mentalidad de la Fórmula 1 al golf de la mano de Justin Rose
El golfista británico reflexionó en el Wentworth Club sobre su alianza con la escudería de Woking, la búsqueda constante de mínimos detalles y su desarrollo de prototipos junto al equipo técnico.

La búsqueda incesante de las ganancias marginales que caracteriza a la máxima categoría del automovilismo mundial encontró un nuevo terreno de aplicación fuera de los circuitos. Durante el desarrollo del BMW PGA Championship en el Wentworth Club, el experimentado golfista británico Justin Rose profundizó en los detalles de su reciente rol como embajador inaugural e inversor de McLaren Golf, una división que busca trasladar la ingeniería de precisión de Woking directamente hacia las canchas del PGA Tour y del DP World Tour.
Una alianza forjada en la cercanía geográfica y técnica
El vínculo entre el deportista y la escudería británica se consolidó tras meses de trabajo conjunto en absoluto secreto. Durante un año entero, el campeón del US Open de 2013 y medalla de oro olímpica en Río 2016 se dedicó a probar y perfeccionar diferentes prototipos de hierros junto al equipo de ingenieros de la estructura comandada por Zak Brown. La cercanía física entre las instalaciones del McLaren Technology Centre en Woking y el histórico campo de Wentworth, ubicado a apenas quince minutos en vehículo, facilitó un intercambio técnico constante que derivó en el lanzamiento oficial de la marca durante el pasado Gran Premio de Miami.
Para Rose, quien a sus 46 años continúa peleando en los puestos de vanguardia de los torneos grandes —con subcampeonatos en The Open 2024 y el Masters 2025, además de un tercer puesto compartido en Augusta en 2026—, esta cooperación representa una oportunidad única. La filosofía de trabajo de la Fórmula 1, donde cada milisegundo y cada ínfimo detalle de diseño pueden marcar la diferencia entre la victoria y la derrota, encaja a la perfección con la mentalidad necesaria para competir al máximo nivel en el golf profesional.
Cultura de rendimiento y presencia en el paddock
El desembarco de la identidad visual de la escudería en los torneos de golf no pasó desapercibido. Desde la presentación de los nuevos palos y la bolsa con los colores papaya característicos de la estructura automovilística, los fanáticos del deporte motor y del golf comenzaron a fusionar ambas pasiones en las gradas de los torneos internacionales. Aunque el piloto oficial de la escudería y reconocido entusiasta del golf Lando Norris tenía previsto participar del tradicional evento Pro-Am junto a Rose y Zak Brown, una molestia física en la espalda le impidió saltar al campo, limitando su rol al seguimiento desde el costado de la cancha.
La relación de Rose con el ambiente de los monoplazas se fortaleció con los años, impulsada tanto por la cercanía con la sede del equipo como por el interés genuino en la disciplina. Al vivir en el Reino Unido, un país con una larga y exitosa tradición en el automovilismo internacional y figuras históricas como Lewis Hamilton, el golfista reconoció que su inmersión en el universo de la máxima categoría le otorgó una perspectiva completamente nueva sobre el rigor operativo y la gestión de recursos orientados exclusivamente al rendimiento absoluto.